En el pasado, los bosques y selvas sudamericanas eran el hogar de una gran diversidad de vida silvestre. Sin embargo, en las últimas cinco décadas, las poblaciones de animales silvestres han mermado debido a la pérdida del hábitat, la caza furtiva y el contrabando de animales. Una especie que se ha visto particularmente amenazada por esta situación es la del mono lanudo.

El mono lanudo es un primate grande, carismático y de gran agilidad que era sumamente común en las selvas colombianas. No obstante, ahora está en peligro de extinción por la actividad humana; especialmente por el contrabando de animales.

Ahora, un equipo de científicos ha intentado salvar a esta especie de la extinción a partir de un programa de rehabilitación que promete capacitarlos para vivir en libertad.

Investigadores luchan por salvar al mono lanudo de la extinción

Esta especie de monos es capturada frecuentemente para ser mascotas humanas.

Liberar animales silvestres luego de que han estado en cautiverio no tiene garantías de éxito. Esto se debe a que el cautiverio les impide aprender los comportamientos necesarios para sobrevivir en la naturaleza. De esta manera, los animales que han estado en cautiverio tienen dificultades para conseguir alimento, relacionarse con sus pares y defenderse de los depredadores.

Según investigaciones previas, solo el 26% de las iniciativas de reintroducción de animales a la vida silvestre tienen éxito. Aun así, un equipo de investigadores desarrolló un plan de reentrenamiento para salvar de la extinción al mono lanudo; esta especie suele ser sacada de su hábitat para convertirse en mascotas.

Para ello, el primer paso fue observar el comportamiento del mono lanudo en cautiverio. De esta forma se observó que esta especie, al estar en cautiverio, pierde las habilidades para escalar y conseguir alimentos, ya que reciben la comida de sus cuidadores. En la misma línea, el cautiverio hace que estos monos pierdan su capacidad de detectar y huir de los depredadores.

Hecha la observación, los investigadores seleccionaron a 11 monos lanudos en cautiverio para ser reentrenados y posteriormente reintegrados en su hábitat natural. Específicamente, este proceso de entrenamiento tuvo una duración de seis meses.

Este fue el programa de entrenamiento empleado por los científicos

El programa de entrenamiento usado con los monos lanudos seleccionados se basó en el enriquecimiento ambiental. Esto quiere decir que, por aproximaciones sucesivas, fueron introducidos progresivamente a un ambiente cada vez más silvestre y alejado del hombre. En la misma línea, se entrenaron habilidades específicas.

Por ejemplo, para promover la escalada, los investigadores colocaron la comida de los monos en lo alto de plataformas que simulaban ser árboles. También, para facilitar la socialización, los científicos juntaron a los monos en jaulas especiales. De esta manera, se les preparó para interactuar entre sí con miembros de la misma especie.

Por su parte, para enseñarlos a detectar y huir de los depredadores, los investigadores reprodujeron sonidos de águilas y jaguares, seguidos por gritos de alarma de otros monos. Se esperaba que los monos aprendieran a reconocer estos sonidos como una señal de amenaza.

Posteriormente, al finalizar el entrenamiento, seis de los 11 monos fueron liberados en la reserva forestal de Huila. Este grupo, compuesto por dos jóvenes y cuatro adultos, fueron los que se mostraron más aptos durante el entrenamiento.

Asimismo, se les colocaron collares de localización, a fin de mantener un seguimiento cercano de su desempeño en libertad. No obstante, los resultados no fueron los esperados.

A pesar de los resultados, los esfuerzos continúan

Los resultados no desalentaron a los científicos de luchar por salvar al mono lanudo.

Luego de un año de la liberación de los monos lanudos, los investigadores tuvieron que recapturar a dos de los especímenes, puesto que se observó que les estaba costando adaptarse a la vida silvestre. Específicamente, pasaban demasiado tiempo en el suelo y no se relacionaban con sus pares.

Por otro lado, otros dos de los monos de este grupo desaparecieron, mientras que los restantes murieron unos meses después de ser liberados. Uno de ellos murió al caerse de un árbol y se desconocen las causas de muerte del segundo.

Al respecto, los investigadores aseguran que el fracaso del programa de reentrenamiento pudo deberse a la ubicación en la que se liberó a los monos. En este caso, la reserva natural de Huila se caracteriza por un clima sumamente frío. Lo que dificulta la adaptación de los monos que previamente habían vivido en cautiverio.

No obstante, esto no desalentó a los científicos, quienes en noviembre de 2018 liberaron un segundo grupo de seis monos rehabilitados, incluyendo a uno de los especímenes recapturados del primer grupo. Esta vez, se eligió como sitio de liberación, una reserva natural llamada Rey Zamuro, con climas más cálidos y un mayor suministro de alimentos.

Por el momento, el grupo parece estar mostrando un buen desempeño; sin embargo, los investigadores mantienen un seguimiento cercano de estos monos para garantizar su supervivencia.

Finalmente, los investigadores aseguran que la reintroducción de especies a su hábitat natural es la mejor estrategia para salvar a los animales de la extinción. Si bien puede resultar difícil, este método es menos costoso y podría ser más efectivo. Por tanto, los científicos se encuentran evaluando formas de mejorar los programas de entrenamiento para salvar a la mayor cantidad de especies posible.

Referencias:

  1. Developing the science of reintroduction biology. https://doi.org/10.1111/j.1523-1739.2006.00627.x
  2. An assessment of the published results of animal relocations. https://doi.org/10.1016/S0006-3207(00)00048-3