Se sabe que el sexo de un bebé está determinado por su composición cromosómica en la concepción, pero una nueva investigación ha identificado un “regulador” que aumenta o disminuye la actividad de los genes que deciden si un embrión será hembra o varón.

El hallazgo realizado por genetistas australianos, además de profundizar en cómo se determina el sexo de un bebé, también apunta a una mejor comprensión de los trastornos médicos relacionados, como los desórdenes del desarrollo sexual (DSD).

La fórmula XX y XY

Es ampliamente conocido que un embrión con dos cromosomas X se convertirá en una niña, y un embrión con una combinación cromosómica XY se convertirá en un niño. Lo que es menos sabido es que el cromosoma Y contiene un gen crítico llamado SRY, que a su vez, afecta a otro gen llamado SOX9, el cual conduce al desarrollo de los testículos en el embrión.

Este estudio amplía la comprensión de la determinación del sexo, así como del origen de trastornos del desarrollo sexual.

Los investigadores explican que se requiere de un alto nivel de expresión del gen SOX9 para el desarrollo normal de los testículos. Un bajo contenido o la alteración en la actividad de este gen, dará lugar a trastornos del desarrollo sexual del niño.

Para el estudio, un equipo de científicos de la Universidad de Melbourne y del Instituto de Investigación Infantil Murdoch (MCRI, por sus siglas en inglés) examinó este mecanismo con mayor detalle.

Los investigadores se propusieron comprobar cómo el gen SOX9 estaba regulado por segmentos de ADN conocidos como potenciadores, y cómo las interrupciones de estos potenciadores podrían conducir a condiciones de DSD.

Durante el curso del estudio, los investigadores identificaron pacientes con embriones con cromosomas XX, de los cuales se espera una niña, pero tenían copias adicionales de estos potenciadores, y por ende un alto nivel de expresión de gen SOX9, lo que indujo a la formación de testículos.

Además, encontraron embriones con un conjunto de cromosomas XY que perdieron estos potenciadores de SOX9, y desarrollaron los ovarios en lugar de los testículos.

No es una región inútil

De acuerdo a los investigadores, el cambio en el género de un embrión en tales casos, se debe a la adquisición o pérdida de estos cruciales potenciadores que regulan la expresión del gen SOX9.

Un embrión con dos cromosomas X se convertirá en una niña, y un embrión con una combinación cromosómica XY se convertirá en un niño.

El Dr. Andrew Sinclair, catedrático en el Departamento de Pediatría en la Universidad de Melbourne y autor principal del estudio, se refirió a la investigación realizada y expresó:

“Encontramos tres potenciadores que, en conjunto, aseguran que el gen SOX9 se active a un nivel alto en un embrión XY, lo que conlleva a un desarrollo normal de los testículos”.

Estos potenciadores se encontraron en una región que conoce como “ADN basura”, la cual, a pesar que constituye aproximadamente el 90 por ciento del ADN humano, históricamente se ha pasado por alto porque no contiene genes. Pero eso no significa que sea inútil, como destacan los resultado de este estudio.

Los hallazgos de esta investigación pueden tener profundas implicaciones, debido a que el genoma humano tiene aproximadamente un millón de potenciadores que controlan alrededor de 22.000 genes. Estos potenciadores se encuentran en el llamado ADN basura, por lo que la clave para diagnosticar muchos trastornos se puede encontrar en este poco conocido lugar.

Referencia: Human sex reversal is caused by duplication or deletion of core enhancers upstream of SOX9. Nature Communications, 2018. https://doi.org/10.1038/s41467-018-07784-9