El bullying tiene peligrosas consecuencias para los jóvenes.

Mientras que para algunos el bullying puede parecer tan solo un juego de los jóvenes, se ha demostrado que estas prácticas pueden tener peligrosas consecuencias. En este caso, no son pocos los casos de jóvenes que terminan suicidándose a causa del bullying.

Al respecto, de acuerdo a los resultados de una investigación reciente, el bullying cambia el cerebro de los adolescentes; esto, a largo plazo, podría hacerlos más vulnerables a desarrollar trastornos mentales como ansiedad y depresión.

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El bullying puede ser devastador para los adolescentes

La adolescencia es una etapa crítica en la vida de las personas. Durante este período, se desarrolla una parte importante de la personalidad y se adquieren comportamientos, creencias y valores que perdurarán durante la adultez. En este sentido, cualquier evento extraordinario podría afectar el proceso de desarrollo durante esta etapa.

Así, de forma lamentable, un evento con el que muchos adolescentes se ven obligados a lidiar en su día a día es el bullying. Este tipo de maltrato, bien sea físico, psicológico o ambos, puede tener peligrosas consecuencias para los adolescentes.

A este respecto, numerosas investigaciones han demostrado que las personas que han sido víctimas del bullying son más propensas a una gran variedad de problemas psicológicos; entre los más comunes podrían incluirse ansiedad, depresión y problemas de autoestima. En esta línea, un equipo de investigadores sugiere que el bullying podría afectar el desarrollo cerebral.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron un estudio a largo plazo con 683 jóvenes de varios países europeos; específicamente, se contó con información proveniente de sus registros médicos y otros cuestionarios de salud recabados desde que los participantes tenían 14 años hasta que llegaron a la edad de 19 años. De todos estos participantes, 36 se reconocieron como víctimas de bullying de forma crónica durante su adolescencia.

Así, tras comparar el desarrollo de los jóvenes que no habían sido víctima de acoso con el de los participantes que habían sufrido bullying, se observaron diferencias importantes en ciertas estructuras cerebrales. En particular, se observó una disminución en el tamaño de dos áreas del cerebro llamadas putamen y núcleo caudado.

El bullying afecta la salud mental a corto, mediano y largo plazo

Los investigadores encontraron que el bullying afecta negativamente el desarrollo cerebral de los jóvenes.

Luego de seguir de cerca el proceso de desarrollo de 683 jóvenes desde los 14 hasta los 19 años, los investigadores descubrieron que el cerebro de aquellos que habían sido víctimas de bullying se había desarrollado de forma distinta al de los participantes que nunca fueron acosados.

En particular, se observó que dos estructuras cerebrales, el putamen y el núcleo caudado, eran significativamente más pequeños en los jóvenes que habían sido víctimas de este tipo de intimidación. Curiosamente, estos cambios son similares a los encontrados en adultos que han experimentado estrés en etapas tempranas de desarrollo, como las víctimas de maltrato infantil.

Estos cambios, de acuerdo a los investigadores, se explican en función a los altos niveles de ansiedad a los que están sometidos los jóvenes víctimas del bullying. Esto, a su vez, puede aumentar la vulnerabilidad de los jóvenes a desarrollar trastornos mentales como ansiedad y depresión.

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En atención a esto, los investigadores concluyen que el acoso persistente, además de ser psicológicamente traumatizante, podría estar asociado a daños reales y persistentes en el desarrollo cerebral. No obstante, aún se requieren más investigaciones para tener conclusiones definitivas.

Por el momento, la mejor recomendación es evitar que los jóvenes reciban este tipo de maltratos a fin de prevenir devastadoras consecuencias en el futuro.

Referencia: Peer victimization and its impact on adolescent brain development and psychopathology, (2018). https://doi.org/10.1038/s41380-018-0297-9

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