Los pterosaurios son los reptiles voladores que convivieron con los dinosaurios, hace 230 a 66 millones de años. Desde hace tiempo se sabe que tenían un tipo de pelaje, conocido como “picnofibra”, y se presumía que era fundamentalmente diferente a las plumas de los dinosaurios y las aves.

Pero un equipo internacional de paleontólogos descubrió que los pterosaurios, en realidad tenían al menos cuatro tipos de plumas, lo que hace retroceder el origen de las plumas unos 70 millones de años.

No para volar, sino para calentar

Luego de realizar una serie de análisis evolutivos, un equipo de internacional de investigadores mostró claramente que las picnofibras de pterosaurio son plumas, como las que se ven en las aves modernas y en varios grupos de dinosaurios.

Las alas de los pterosaurios estaban hechas de piel, músculos y fibra, por lo que su capacidad de vuelo no dependía de plumas.

El estudio de dos fósiles excepcionalmente conservados encontrados en China, mostró que los pterosaurios contaban con plumas primitivas que les ayudaban a mantenerse calientes, al igual que muchos dinosaurios.

Los investigadores explican que las alas de los pterosaurios estaban hechas de piel, músculos y fibra, por lo que su capacidad de vuelo no dependía de plumas. Por lo tanto, es casi seguro que las plumas cumplían una función de aislamiento.

En el nuevo estudio, los investigadores muestran que los pterosaurios tenían al menos cuatro tipos de plumas: filamentos simples, haces de filamentos, filamentos con un mechón a la mitad y plumas hacia abajo.

Estos cuatro tipos de plumas ahora también se conocen de dos grupos principales de dinosaurios: los ornithischians y los terópodos, que incluyen a los antepasados ​​de las aves.

A pesar de una búsqueda cuidadosa, los autores del estudio no pudieron encontrar ninguna evidencia anatómica de que los cuatro tipos de picnofibras sean de alguna manera diferentes de las plumas de las aves y los dinosaurios.

Origen evolutivo

Debido a que son iguales, las plumas deben compartir un origen evolutivo con las picnofibras, lo que las remonta a hace unos 250 millones de años, mucho antes del origen de las aves.

Una mirada cercana a las plumas de los pterosaurios.

Al respecto, la Dra. María McNamara, catedrática en el Colegio Universitario de Cork y coautora de la investigación, explicó:

“Este descubrimiento tiene implicaciones sorprendentes para nuestra comprensión del origen de las plumas, pero también para un momento importante de la evolución de la vida en la tierra. Cuando surgieron las plumas, hace unos 250 millones de años, la vida se estaba recuperando de la devastadora extinción masiva del final del Pérmico”.

La evidencia muestra que los vertebrados terrestres, incluidos los ancestros de los mamíferos y los dinosaurios, estaban comenzando a caminar erguidos, habían adquirido diferentes grados de sangre caliente y, en general, vivían la vida a un ritmo más rápido.

Para entonces, los antepasados ​​de los mamíferos tenían pelo, por lo que los pterosaurios, dinosaurios y parientes, de modo similar, habían adquirido plumas para ayudarles a aislarlos.

Los autores de la investigación manifiestan que el hallazgo podría reescribir la comprensión de la evolución de la vida en la Tierra durante el periodo Triásico, y el entendimiento de la regulación genómica de plumas, escamas y pelos en la piel.

Referencia: Pterosaur integumentary structures with complex feather-like branching. Nature Ecology and Evolution, 2018. https://doi.org/10.1038/s41559-018-0728-7