La adolescencia es un tiempo de cambios, descubrimientos, situaciones sociales embarazosas y actividades extracurriculares, y todo sucede mientras se cumple con las demandas escolares.

La mayoría de los adolescentes afrontan todo este vendaval sin dormir lo suficiente. La falta de sueño presenta muchos riesgos para la salud y bienestar general, incluyendo una incidencia negativa en la fluidez de pensamiento y la memoria.

Ciclo natural de sueño

Para ayudar a aliviar los efectos de la falta de sueño, expertos estadounidenses han estado presionando para que los sistemas escolares en todo el país retrasen la hora de inicio de clases de secundaria y preparatoria.

No dormir lo suficiente afecta la fluidez de pensamiento y la memoria.

Ahora, los resultados de un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Washington, podrían sustentar e impulsar ese planteamiento, al mostrar que si las actividades escolares comienzan más tarde, los adolescentes tienen más tiempo para dormir, lo que se correlacionó con mejores rendimientos académicos.

Por décadas se ha sabido que el ciclo natural del sueño y vigilia de los adolescentes es diferente al de los niños y adultos.

Normalmente, nuestros cuerpos liberan ciertas hormonas que juegan un papel importante en ayudarnos a despertarnos y sentirnos somnolientos en ciertos momentos.

Pero para los adolescentes, este programa de liberación de hormonas se retrasa, por lo que tienden a acostarse y levantarse más tarde.

Horarios ajustados

A pesar de esta diferencia biológica, los horarios de inicio de las actividades académicas, especialmente los de la escuela secundaria, suelen iniciar más temprano que para los niños pequeños, lo que dificulta el desempeño general de los adolescentes.

El estudio evidenció que este tiempo de sueño adicional se correlacionó con un mayor estado de alerta durante el día.

Pero recientemente, algunos distritos escolares han estado considerando ajustar los horarios académicos de forma que se alineen mejor con los relojes internos de los adolescentes.

En el otoño del año 2016, las escuelas públicas de Seattle se comprometieron con la idea, y cambiaron la hora de inicio de todas sus escuelas secundarias de 7:50 am a 8:45 am.

Aprovechando este cambio, que llevó más de un año de planificación, el equipo de investigación realizó un seguimiento de los ciclos de sueño de un grupo de estudiantes antes del cambio de horario, y otro grupo, después del cambio del inicio de clases.

Cada grupo, conformado por alrededor de 90 estudiantes, utilizó por dos semanas pulseras monitores de actividad, en lugar de confiar únicamente en los patrones de sueño autoinformados, como frecuentemente se hace en los estudios del sueño.

Mejor desempeño

De acuerdo con los monitores de actividad, los estudiantes en 2016 y 2017 se fueron a la cama aproximadamente a la misma hora, pero los estudiantes de 2017 pudieron dormir un poco más tarde, un promedio de 34 minutos adicionales por día.

La investigación encontró que si las actividades escolares comienzan más tarde, los adolescentes tienen más tiempo para dormir, lo que se correlacionó con mejores rendimientos académicos.

Los investigadores encontraron que este sueño adicional se correlacionó con un mayor estado de alerta durante el día y un incremento promedio de 5 por ciento más en las calificaciones. Esto puede deberse a que el sueño juega un papel clave en el aprendizaje y la creación de recuerdos.

Pero la asistencia a clase también mejoró. Los estudiantes en 2017 llegaron tarde dos días menos y tuvieron dos ausencias menos por año en promedio, en comparación con los estudiantes en 2016.

Estos resultados muestran que la hora de inicio de la escuela tiene serias implicaciones para la forma en que los estudiantes aprenden y se desempeñan en su educación.

Los autores del estudio esperan que los hallazgos de esta investigación alienten a más administradores escolares a seguir el ejemplo de distritos como Seattle que han estado dispuestos a probar el calendario ajustado.

Referencia: Sleepmore in Seattle: Later school start times are associated with more sleep and better performance in high school students. Science Advances, 2018. https://doi.org/10.1126/sciadv.aau6200