El Parlamento Europeo (EP) instó a tomar medidas para incentivar la adopción blockchain en los negocios de la región.

El ente legislativo adoptó una resolución este jueves llamada “Blockchain: una política futurista para el comercio”, demostrando cómo la tecnología naciente podría mejorar las políticas comerciales de la Unión Europea, incluyendo el libre comercio y acuerdos de reconocimiento mutuo.

La tecnología blockchain podría mejorar la transparencia de las cadenas de suministros, acelerar los procesos de negocios, reducir costos y corrupción, detectar evasión de impuestos y mejorar la seguridad de la información. Sin embargo, mostraron preocupación por la ciberseguridad.

La resolución explica que, a pesar del éxito previo, los acuerdos de libre comercio de la Unión Europea no son utilizados del todo. En promedio solo 67% de los exportadores y 90% de los importadores utiliza las tarifas preferenciales en la Unión Europea y sus naciones aliadas.

Utilizando tecnología blockchain, los mercaderes pudieran cargar toda la documentación en un lugar para gozar de tarifas preferenciales. Además, la tecnología ayudaría a las autoridades a obtener información automáticamente por parte de todos los involucrados para verificar el proceso.

Por otra parte, la empresa mediana y pequeña también podría beneficiarse de esta tecnología, pues permitiría una mejor comunicación entre las partes, pagos seguros y negocios más simples a través de contratos inteligentes.

Asimismo, la institución señaló la necesidad desarrollar “estándares globales de interoperabilidad” para facilitar transacciones a través de blockchains para procesos más sencillos.

Asimismo, instó a la Comisión Europea a rastrear los proyectos pilotos para cadenas de suministros globales y a diseñar reglas para la aplicación blockchain al comercio internacional, así como instaurar un comité de asesoría blockchain.

Esta resolución representa un paso muy positivo hacia la adopción de la tecnología blockchain en la Unión Europea. Asimismo, es importante resaltar también la intención de Francia, Italia, España, Malta, Chipre, Portugal y España de utilizar esta tecnología en la transformación de sus economías.