El ejercicio físico, especialmente con pesas, promueve el fortalecimiento de los huesos.

Es imposible negar los beneficios de la actividad física. En este sentido, hacer ejercicio nos permite mantener un peso saludable, mejora la salud cardiovascular y nos ayuda a regular nuestro estado de ánimo. Adicionalmente, se ha observado que hacer ejercicio promueve el fortalecimiento de los huesos.

Sobre este tema, un equipo de investigadores ha descubierto el mecanismo hormonal asociado al fortalecimiento de los huesos tras el ejercicio físico. Esto, en el futuro, podría ayudar a desarrollar tratamientos para evitar problemas óseos asociados al envejecimiento.

La irisina promueve el fortalecimiento de los huesos

Diversas investigaciones han demostrado que las rutinas de entrenamiento regular, especialmente al trabajar con pesas, fortalecen nuestros huesos y promueven un mejor estado de salud en nuestro sistema músculo-esquelético. Al respecto, un equipo de investigadores ha identificado la hormona encargada de regular el fortalecimiento de los huesos al hacer ejercicio.

Específicamente, se trata de una hormona denominada irisina. Esta hormona se relaciona con una proteína llamada esclerostina que funciona como mediadora de la salud ósea. Ambas moléculas regulan el crecimiento y el fortalecimiento de nuestros huesos.

A grandes rasgos, la mayoría de las células de los huesos son bastante longevas. En este caso, la irisina y la esclerostina ayudan a que las células viejas de los huesos se descompongan, dando lugar a células nuevas. Este proceso se acelera al hacer ejercicio físico.

En pocas palabras, esta hormona juega un rol importante en el proceso de sustitución de las células viejas de nuestros huesos por  células nuevas. Así, a medida que se eliminan las células viejas de nuestro esqueleto, el organismo las reemplaza por otras nuevas, lo que se traduce en huesos más fuertes y una mejor salud esquelética.

Adicionalmente, estos resultados fueron confirmados tras modificar genéticamente a un grupo de ratones para eliminar la irisina. Al hacerlo, se observó que estos ratones no perdían masa ósea, lo que le da peso a la hipótesis de que la irisina forma parte del proceso de renovación esquelética. Por su parte, en otro estudio, se demostró que administrar irisina a ratones se traducía en una mayor fortaleza ósea.

Nuevos tratamientos para fortalecer los huesos

Sintetizar esta hormona podría ayudar a los ancianos que no pueden ejercitarse por limitaciones físicas.

En resumen, un equipo de investigadores descubrió que una hormona, llamada irisina, forma parte importante del proceso de renovación esquelética. En particular, esta hormona favorece la eliminación de células óseas viejas, dejando espacio para que células nuevas sirvan de reemplazo. Esto se implica que nuestros huesos adquieren mayor fortaleza y resistencia.

No conforme con eso, se ha observado que esta hormona cumple un importante rol en la regulación de las grasas y favorece una mejor actividad cerebral. En este caso, una forma de promover la secreción de esta hormona es mediante el ejercicio físico.

Sin embargo, poblaciones que sufren de problemas óseos, como los ancianos, pueden tener ciertas limitaciones a la hora de hacer ejercicio físico. Por lo tanto, los investigadores esperan desarrollar métodos para sintetizar esta hormona a fin de desarrollar tratamientos basados en esta para promover la salud esquelética en los ancianos.

Referencia: Irisin Mediates Effects on Bone and Fat via αV Integrin Receptors, (2018). https://doi.org/10.1016/j.cell.2018.10.025