El fabricante de hardware Qualcomm ha revelado sus planes de introducir un recurso judicial en China contra los nuevos iPhone de Apple, con el objetivo de evitar que estos dispositivos se comercialicen en el país asiático. Así lo informó hoy un abogado de la compañía al Financial Times.

Hace pocos días, un tribunal de China emitió una orden judicial donde prohibió los smartphones más antiguos de Apple en el país. Ahora, Qualcomm ha solicitado a los tribunales que emitan una orden para prohibir también el iPhone XS, el iPhone XS Max y el iPhone XR debido a una posible infracción de patentes.

De esta manera, el conflicto legal entre Apple y la firma china se intensifica, con los de Cupertino ignorando totalmente las demandas del tribunal. De hecho, Apple asegura que la prohibición de esta semana solo es aplicable a los modelos con sistema operativo iOS 11 y versiones anteriores. Debido a que los nuevos iPhones cuentan con iOS 12, Apple considera que puede continuar comercializándolos.

En el informe de hoy se afirma que la orden judicial del tribunal no especifica ninguna versión de iOS, lo que quiere decir que Apple está incurriendo en una falta grave. De momento, la compañía estadounidense no ha respondido a la solicitud de comentarios por parte de la prensa.

Inicialmente, Qualcomm podría ganar la batalla legal por la prohibición de las ventas del iPhone 6S, 6S Plus, el iPhone 7, 7 Plus, 8, 8 Plus y el iPhone X de 2017. En caso de que Qualcomm gane esta disputa, las patentes infringidas no aplicarán para el nuevo sistema operativo de Apple, y esa es precisamente la razón por la que la compañía de Cupertino no planea dejar de vender sus nuevos iPhone en China.

Por su parte, el Financial Times considera que la presión legal de Qualcomm tiene como objetivo alcanzar un acuerdo millonario con Apple. La batalla entre ambas compañías se ha extendido a varios países del mundo, con Qualcomm siempre figurando en el bando perdedor.