A lo largo de la evolución, los mamíferos, incluyendo a los seres humanos, han desarrollado comportamientos que tienden hacia el cuidado de sus crías. Sin embargo, pueden observarse fenómenos paradójicos. Si bien son comunes los comportamientos de crianza y protección hacia las crías, suelen ocurrir infanticidios.

En este caso, los machos vírgenes pueden cometer infanticidio como un mecanismo para garantizar la predominancia de sus genes. Hasta el momento, los mecanismos biológicos de esta clase de comportamientos no estaban claros para los científicos.

No obstante, gracias a un estudio reciente, se ha descubierto que ciertos estímulos pueden desencadenar el infanticidio. Específicamente, las feromonas y ciertas señales sensoriales de los recién nacidos, tienen el potencial de desencadenar instintos infanticidas en los machos.

¿Cuáles son los estímulos desencadenantes del infanticidio?

En los ratones y otros animales, el infanticidio es un comportamiento innato.

A fin de investigar los mecanismos biológicos asociados al infanticidio en los machos, un equipo de investigadores desarrolló una serie de experimentos. Para ello, se emplearon muñecos de silicona y señales olfativas manipuladas genéticamente. De esta forma, fue posible estudiar cómo reaccionan los ratones machos y hembra ante los cachorros.

Específicamente, los investigadores eliminaron genéticamente ciertos subtipos de receptores en el órgano vomeronasal de un grupo de ratones. Este órgano forma parte del sistema olfativo y su función es detectar las feromonas relacionadas a determinadas conductas sociales.

Al hacerlo, se descubrió que la inhibición del órgano vomeronasal elimina los comportamientos agresivos en los ratones. Sin embargo, a pesar de ello, se mantuvieron los comportamientos de crianza de estos roedores.

Esto hizo que los investigadores pensaran que ciertas feromonas emanadas por las crías serían los estímulos desencadenantes del infanticidio. No obstante, resultó imposible determinar los compuestos específicos que se relacionaban a estos comportamientos.

Además, en un experimento posterior se demostró que los machos no cometen infanticidio al estar expuestos únicamente a las feromonas. Por tanto, el siguiente paso fue averiguar si otras señales sensoriales podrían contribuir a estos comportamientos.

A fin de lograr esto, se desarrollaron muñecos de silicona con diferentes formas; a saber, una forma de ladrillo, una mancha, una forma híbrida y un muñeco realista de un ratón. De esta forma, se observó que los machos solo cometían infanticidio ante los muñecos con formas realistas.

Las feromonas y otros estímulos multisensoriales de las crías podrían estar detrás del infanticidio

Estos fueron los muñecos de silicona usados por los investigadores en el experimento.

En resumen, tras llevar a cabo una serie de experimentos, los investigadores descubrieron que las feromonas, junto a otros estímulos importantes, como la forma de los cachorros, tienen el potencial de evocar comportamientos infanticidas en el ratón macho. Esto significa que las características de las crías, junto a las feromonas, cumplen importantes funciones como señales de comportamientos sociales.

En los ratones, y muchos otros animales, como los leones, el infanticidio forma parte de los comportamientos innatos. Al respecto, según los investigadores, conocer los mecanismos que subyacen a este y otros comportamientos de índole social, podría arrojar luces sobre el reconocimiento de señales sociales en el ser humano.

Finalmente, los científicos se han propuesto continuar la línea de investigación, a fin de determinar cómo estos estímulos son procesados a nivel cerebral. Adicionalmente, se tiene planeado estudiar los cambios cerebrales ocurridos ante la paternidad.

Referencia: Multisensory Logic of Infant-Directed Aggression by Males, (2018). https://doi.org/10.1016/j.cell.2018.11.032

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