Gracias a una prueba más sensible, precisa y no invasiva desarrollada en el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati, los padres podrán tener una mejor medida del riesgo de un niño en desarrollar asma.

Los investigadores esperan que la Puntuación de Riesgo de Asma Pediátrica (PARS, por sus siglas en inglés) se convierta en la herramienta más común utilizada por los médicos para predecir el asma, y ayudar a guiar las decisiones sobre cómo tratar, e incluso prevenir la enfermedad.

YouTube considera eliminar todos los videos de niños para combatir la pedofilia

Herramienta predictiva

Durante más de 20 años, el Índice de Pronóstico de Asma (API), ha sido la prueba más común utilizada para determinar el riesgo de un niño en desarrollar la enfermedad.

Los niños con riesgo leve a moderado a desarrollar la enfermedad, pueden ser los pacientes más propensos a responder favorablemente a las estrategias de prevención.

Pero la prueba PARS es mejor para identificar a los niños con riesgo de asma de leve a moderado, en un momento de sus vidas en que el tratamiento o la prevención podrían marcar la diferencia.

La nueva herramienta se basa en criterios menos invasivos que las anteriores, incluyendo el uso de datos demográficos y factores clínicos, los cuales se recopilan de manera rutinaria en un consultorio médico en las evaluaciones para el asma o alergias.

Los investigadores desarrollaron la herramienta utilizando datos del estudio de alergia infantil y contaminación del aire de Cincinnati, el cual incluyó a un grupo de 762 bebés nacidos entre los años 2001 y 2003. Todos los niños tenían al menos un padre con alergias.

Los niños fueron examinados a las edades 1, 2, 3, 4 y 7 años, para detectar hasta 15 agentes alérgicos aerotransportados o alimenticios comunes.

De los 762 bebés, 589 fueron evaluados para el desarrollo del asma a la edad de 7 años utilizando medidas objetivas de la función pulmonar. Dieciséis por ciento (94 niños) tenían asma.

Mejores resultados

El estudio de la prueba PARS mostró que esos niños tenían más probabilidades de tener al menos un padre con asma, dos o más pruebas cutáneas positivas para alérgenos aerotransportados o alimenticios, eccema a una edad temprana, sibilancias no relacionada a resfriados, sibilancias frecuentes a una edad temprana, un diagnóstico de rinitis alérgica en los primeros tres años de vida y ser afroamericano.

Gracias a esta prueba más sensible y precisa los padres podrán tener una mejor medida del riesgo de un niño en desarrollar asma.

Los investigadores compararon el modelo PARS con la prueba API original y encontraron que el modelo nuevo era un 11 por ciento más sensible que la prueba tradicional.

El estudio descubrió que, aunque PARS y API predijeron el riesgo de asma para los niños con los factores de mayor riesgo, la prueba API desestimó el 43 por ciento de los niños asmáticos identificados por PARS como de riesgo leve a moderado.

Proyecto de ley podría hacer que YouTube deje de recomendar videos de niños a pedófilos

Los investigadores puntualizan que los niños con este nivel de riesgo pueden ser los pacientes con asma más propensos a responder favorablemente a las estrategias de prevención.

Para facilitar la implementación de PARS en entornos clínicos y de investigación, el estudio contiene una hoja de calificación PARS, que incluye la herramienta y las interpretaciones clínicas, la cual está actualmente disponible en línea, y a fin de ampliar su acceso, se están desarrollando aplicaciones PARS para teléfonos inteligentes.

Referencia: A Pediatric Asthma Risk Score to better predict asthma development in young children. Journal of Allergy and Clinical Immunology, 2018. https://doi.org/10.1016/j.jaci.2018.09.037

Más en TekCrispy