El día de hoy, el gigante tecnológico Google reveló los avances de su trabajo de Inteligencia Artificial en el continente asiático. Sin embargo, en la publicación también se realizó una declaración enfática sobre la tecnología de reconocimiento facial de la compañía, revelando que no será utilizada por el momento.

Google afirmó que a pesar de que sus sistemas de reconocimiento facial podrían ser de gran utilidad en diversas situaciones de la vida diaria, su uso también implica riesgos para las personas. En este sentido, la compañía afirmó:

Al igual que muchas tecnologías con múltiples usos, el reconocimiento facial merece una cuidadosa consideración para asegurar que su uso esté alineado con nuestros principios y valores, y evite el abuso y los resultados perjudiciales (…) Continuamos trabajando con muchas organizaciones para identificar y abordar estos desafíos, y, a diferencia de otras compañías, Google Cloud ha optado por no ofrecer API de reconocimiento facial para fines generales antes de trabajar con importantes cuestiones de tecnología y políticas.

Actualmente, las aplicaciones de la tecnología de reconocimiento facial han resultado controvertidas en muchos países. En China, las autoridades dan uso a estos sistemas para identificar criminales en las calles y, recientemente se conoció que la cantante Taylor Swift utiliza reconocimiento facial para reconocer a sus acosadores.

Amazon también ha sido criticado por vender su software de reconocimiento facial a las autoridades estadounidenses e incluso a grupos de derechos civiles. Por ello, sus inversionistas y empleados han solicitado a la compañía que deje de ofrecer esta tecnología a la policía. En una misiva dirigida a Jeff Bezos, los trabajadores de Amazon advirtieron sobre el peligro que implica el uso del reconocimiento facial por parte del gobierno para la vigilancia de los ciudadanos.

Recientemente, investigadores de Google y Microsoft  exigieron una regulación de ‘urgencia’ para la tecnología de reconocimiento facial, antes de que las libertades de las personas se vean amenazada por la extrema vigilancia que implica su uso.