Desde que existen las redes sociales, los gobiernos han tratado de sacarles provecho al tratar de extraer información sobre sus usuarios. En este sentido, Twitter reveló en su Reporte de Transparencia la alarmante noticia de que más gobiernos le han solicitado datos sobre los usuarios.

El número de peticiones ha aumentado al menos en 10% entre enero y junio de este año, en comparación con el 2017. De acuerdo con Twitter, entre este período, la compañía recibió 6.904 solicitudes de gobierno para obtener información sobre 16.882 cuentas. En el informe, Twitter destaca que rechazó 56% de las solicitudes.

Aunque cada vez más el mundo se asemeja a la obra de George Orwell, ‘1984’, por la cantidad de tecnologías que los gobiernos utilizan para rastrear y espiar a sus ciudadanos, este hecho de Twitter no es tan orwelliano como aparenta. A pesar de solicitar los datos de usuarios a la compañía, Twitter resalta que la cantidad de solicitudes sobre cuentas específicas no alcanza el 1%.

Los gobiernos quieren saber lo que sus ciudadanos twittean

Desde 2012, el Reporte de Transparencia de Twitter se ha publicado cada año con el objetivo de mostrarle al mundo las peticiones de los gobiernos. La primera solicitud provino de Rumania, y en total han recibido estas solicitudes desde 84 países, siendo la gran mayoría provenientes de Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Turquía, Francia, India y Alemania.

No solo los gobiernos solicitan información

La solicitud de información sobre ciertas cuentas no es exclusiva de los gobiernos. También otros actores la utilizan para investigaciones, como es el caso de las organizaciones no gubernamentales y abogados defensores que buscan datos para los casos que llevan. Sin embargo, Twitter resalta que algunos gobiernos podrían realizar las solicitudes a través de organizaciones civiles, pero estas no están identificadas dentro de las cifras.

Para Twitter, defender la libertad de expresión es clave dentro de su plataforma. Es por ello que permiten que los usuarios que así lo deseen puedan expresarse libremente bajo cuentas anónimas o pseudónimos, sin que su verdadera identidad se revele.

Aunque tal parece que Twitter no cederá ante estas solicitudes, sí preocupa el hecho de que la cantidad haya aumentado, pues sabemos que cada vez más los gobiernos quieren saber qué hacen sus ciudadanos para sacarle provecho.