El CEO de AriseBank y un supuesto co-conspirador deberán pagar 2.7 millones de dólares a la US Securities and Exchange Commission (SEC) por concepto de un presunto fraude bancario con criptomonedas y un Initial Coin Offering (ICO).

El pasado miércoles, el regulador financiero anunció su decisión sobre el caso de AriseBank, una difunta startup de blockchain.

La organización aseguraba ser “el primer banco descentralizado en ofrecer la primera y más grande plataforma bancaria de criptomonedas en el mundo en el que todos los usuarios servirían como su propio banco”.

Este servicio integraba tanto divisas fiduciarias como más de 700 criptomonedas, lo que atrajo el interés de muchos inversionistas engañados por las supuestas alianzas de AriseBank con compañías como Visa y la intención de adquirir TPMG y KFMC Bank Holding Company, dos supuestos bancos tradicionales que aparentemente no existieron nunca.

Asimismo, varias celebridades también apoyaban a la compañía, una táctica ya reconocida para legitimar y promocionar proyectos fraudulentos de blockchain. Evidentemente, las alianzas con compañías no sucedieron y las adquisiciones nunca estaban en los planes.

Además, AriseBank afirmaba que estaba asegurada bajo el US Federal Deposit Insurance Act (FDIC), un elemento regulatorio que podría calmar incluso a los inversionistas más escépticos.

En consecuencia, los millones de dólares de sus inversionistas recaudados a través de la emisión de la supuesta criptomoneda AriseCoin se derrocharon en bienes y estilos de vida lujosos.

Así, Jared Rice Sr, CEO de AriseBank y Stanley Ford, COO de la empresa, fueron acusados por la SEC de operar un ICOM fraudulento. Si bien ninguno admitió o negó los cargos, Rice y Ford serán obligados a pagar alrededor de 2.7 millones de dólares.

Adicionalmente, ambos individuos aceptaron no trabajar más nunca como oficiales o directores de compañías públicas, y no tienen permitido participar en más ofertas de valores digitales.