Una de las industrias que más experimenta con los avances tecnológicos es precisamente la musical, en la que la tecnología siempre está a la orden del día. La última estrella del pop en innovar en su seguridad fue Taylor Swift, quien utilizó técnicas de reconocimiento facial durante un show que tuvo lugar en mayo en California.

Si han estado leyendo algo de farándula, sabrán identificar que Taylor Swift ha sido una de las artistas más atacadas desde el punto de vista de acoso. Para cubrirse la espalda, el equipo de seguridad de Swift ideó un sistema con el que rastreaban acosadores utilizando reconocimiento facial.

Observación metódica y sigilosa

Los asistentes al concierto de Taylor Swift en el Rose Bowl de California nunca se imaginaron ni sospecharon –hasta ahora– que una atractiva pantalla con videos del ensayo para ese show sería la carnada perfecta para atraer a todos los fanáticos, e incluso a acosadores.

En un reportaje de la revista Rolling Stone se detalla el sofisticado proceso que consistió en la triangulación de los rostros observados con una base de datos de cientos de conocidos acosadores de la cantante. Mike Downing, jefe de seguridad de la junta asesora Oak View Group, expresó que esta carnada perfecta funcionó pues “todos lo que pasaban por ahí se detenían a verlo, y el software comenzaba a funcionar”.

La pantalla portaba una cámara interna que tomaba fotografías de todos los que se acercaran a ver las grabaciones. Luego, estas imágenes se transferían automáticamente a una especie de “comando” en Nashville –ciudad natal de Swift– en la que se realizaba la triangulación de datos con la base de datos.

Más allá de la seguridad

Algunas personas podrán pensar que esto se trata de una invasión a la privacidad pues se están tomando fotografías sin consentimiento, sin embargo, al tratarse de un evento privado, los organizadores pueden aplicar las medidas de seguridad que consideren necesarias.

Además, la tecnología va más allá de asuntos de seguridad. De hecho, varias empresas de venta de boletos le tienen el ojo puesto por lo que podría significar una modernización en la venta de tickets. Según resalta la revista, Ticketmaster invirtió en la startup Blink Identity, que tiene unos sensores que permiten identificar la velocidad de movimiento de los asistentes. Aparentemente, esta es una información útil que permitiría optimizar la movilización de los asistentes a eventos en los torniquetes de estadios y arenas.

Según el jefe de producto de Ticketmaster, Justin Burleigh, la compañía espera probar una beta del sistema a principios de 2019 en algunos eventos. “Tendremos que ser cuidadosos con la manera en la que implementaremos el sistema”, expresó Burleigh.