El movimiento de las mandíbulas de las hormigas Drácula es el más rápido del mundo.

Al hablar de animales veloces, lo más probable es que se nos venga a la cabeza una imagen de un guepardo cazando por la sabana africana. Sin embargo, en este caso, el récord del animal con el movimiento más rápido hasta ahora registrado reposa sobre unas hormigas que no llegan a alcanzar el tamaño de la punta de un dedo humano.

Estas hormigas, del género Mystrium camillae, reciben el nombre de hormigas Drácula, ya que suelen alimentarse de la sangre de sus propias larvas, un comportamiento conocido como canibalismo no destructivo.

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Al cerrar las mandíbulas, estas hormigas muestran el movimiento más rápido jamás registrado

De acuerdo a una investigación reciente, las hormigas Drácula son los animales capaces de mostrar el movimiento más rápido jamás registrado en un organismo vivo. Específicamente, se observó que las mandíbulas de este insecto pueden cerrarse unas cinco mil veces más rápido que un parpadeo.

Usando una cámara de alta velocidad, un equipo de investigadores ha logrado analizar este rápido movimiento en vivo y directo por primera vez. El movimiento es similar a un chasquido de dedos, solo que se produce a una velocidad mil veces superior.

Cuando estas hormigas presionan las puntas de sus mandíbulas entre sí, la presión empieza a acumularse hasta llegar a un punto de quiebre. Así, se libera una de las mandíbulas, deslizándose sobre la otra. Lo curioso del caso es que este proceso demora unos 0,000015 segundos.

En total, la velocidad va de cero a 320 kilómetros por hora en una fracción de un instante.  Por tal razón, estas hormigas se han hecho acreedoras del récord del movimiento más rápido registrado en el reino animal.

Aún no están claras las razones evolutivas de esta morfología

A diferencia de otras hormigas, las mandíbulas de las hormigas Drácula están cerradas.

Hasta la fecha, este tipo de hormigas continúa siendo un misterio para los científicos. En particular, no se sabe a ciencia cierta por qué estas tímidas hormigas han desarrollado unas mandíbulas tan particulares.

Normalmente, en el reino animal, la velocidad adquiere especial importancia a la hora de cazar o escapar de los depredadores. No obstante, el movimiento de las mandíbulas de estas hormigas nada tiene que ver con estos comportamientos.

En estos insectos, la energía se acumula en los músculos de su mandíbula para luego ser liberada a partir de un cierre, tal como un resorte. Esto les permite ahorrar energía, aprovechándola para buscar comida y defenderse de amenazas potenciales.

Por otro lado, a diferencia de otras hormigas similares, las mandíbulas de estas hormigas inician cerradas para luego deslizarse una sobre la otra. De esta manera, el mecanismo de resorte les permite cerrar de golpe sus mandíbulas; este mecanismo sería el responsable de la velocidad demostrada.

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Hasta el momento, los investigadores creen que esta morfología particular ha evolucionado en atención al hábitat en el que viven. Así, viviendo en túneles confinados, la apertura de las mandíbulas no es una opción. En este sentido, se cree que los espacios confinados serían los responsables del desarrollo de la morfología particular que muestran estas hormigas.

Sin embargo, esto es algo que aún no está del todo claro. Por lo tanto, los investigadores proponen nuevos estudios a fin de determinar las razones evolutivas de esta morfología y de la velocidad del movimiento.

Referencia: Snap-jaw morphology is specialized for high-speed power amplification in the Dracula ant, Mystrium camillae, (2018). https://doi.org/10.1098/rsos.181447

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