Más de veinte años después de que se descubrió por primera vez, finalmente se publicó un análisis de un extraordinario esqueleto descubierto en Sudáfrica, y el espécimen sugiere que es posible que necesitemos agregar una nueva especie al árbol genealógico de los primeros ancestros humanos.

Cuatro estudios separados de los restos esqueléticos de un homínido apodado “Pie pequeño” sugieren que en realidad podría representar una especie completamente nueva de humanos primitivos.

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Según los investigadores, algunas características específicas del esqueleto son únicas, por lo que es completamente diferente de cualquier otra especie conocida. Pie pequeño es uno de los fósiles más conocidos y completos de la paleontología.

Localizando y analizando

A principios de la década de 1990, el investigador Ronald Clarke, profesor de la Universidad de Witwatersrand en Suráfrica, revisaba una colección de fósiles cuando notó algunos huesos de pie etiquetados como de mono. Luego de analizar los huesos, llegó a la conclusión de que no pertenecían a un mono.

Restos óseos de Pie pequeño, uno de los fósiles más conocidos y completos disponibles.

En 1994, Clarke y su equipo de investigación llegaron a las cuevas de Sterkfontein cerca de Johannesburgo, para excavar el sitio donde se encontraron esos huesos, y efectivamente, localizaron el resto del esqueleto.

El equipo demoró aproximadamente 10 años en extraer completamente el esqueleto de la roca en la que estaba incrustado, y le tomó otros 10 años para limpiar completamente y estudiar el esqueleto.

En referencia al trabajo realizado, el profesor Clarke comentó:

“He pasado 20 años obteniendo este esqueleto, encontrándolo en la roca en la oscuridad profunda de la cueva, localizando cada hueso y luego limpiándolo lo suficiente para poder identificarlos. El resultado es un esqueleto prácticamente completo que promete decirnos mucho sobre primates primitivos parecidos a los humanos”.

Una nueva especie

Ahora, cuatro equipos de investigación independientes examinaron los fósiles en detalle, y en sus hallazgos los científicos concluyen que el esqueleto representa una nueva especie, que han nombrado como Australopithecus Prometheus.

La excavación de Pie pequeño demoró unos 10 años en extraer el esqueleto de la roca y otros 10 años para limpiarlo y estudiarlo.

Los australopitecinos fueron los primeros humanos que vivieron hace unos dos o cuatro millones de años. El famoso fósil “Lucy” pertenece a este grupo.

Los investigadores revelaron que el esqueleto de Pie pequeño se remonta a aproximadamente 3,67 millones de años y correspondió a una mujer vegetariana de edad avanzada, que medía unos 130 centímetros y tenía un brazo inclinado debido a una lesión. Sus piernas eran más largas que sus brazos, un sello distintivo de bipedalismo.

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Los rasgos faciales de Pie pequeño resultaron ser más planos que la de los miembros de Australopithecus africanus. También hay diferencias en la forma del hueso de la cadera y del cráneo, así como la disposición de los dientes, lo que sugiere que pertenece a una especie única.

Los investigadores piensan que podría ser una especie interina, la cual apareció entre los primeros australopitecinos y el primer Paranthropus, un homínido que coexistió con las primeras especies Homo durante aproximadamente un millón de años.

Referencias:

Functional anatomy, biomechanical performance capabilities and potential niche of StW 573: an Australopithecus skeleton (circa 3.67 Ma) from Sterkfontein Member 2, and its significance for the last common ancestor of the African apes and for hominin origins. bioRxiv, 2018. http://doi.org/10.1101/481556

A multiscale stratigraphic investigation of the context of StW 573 Little Foot and Member 2, Sterkfontein Caves, South Africa. bioRxiv, 2018. http://doi.org/10.1101/482711

The skull of StW 573, a 3.67 Ma Australopithecus skeleton from Sterkfontein Caves, South Africa. bioRxiv, 2018. https://doi.org/10.1101/483495

Bilateral asymmetry of the forearm bones as possible evidence of antemortem trauma in the StW 573 Australopithecus skeleton from Sterkfontein Member 2 (South Africa). bioRxiv, 2018. http://doi.org/10.1101/486076

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