Después de viajar 2,2 millones de kilómetros, la sonda espacial OSIRIS-REx de la NASA, alcanzó al asteroide Bennu a principios de diciembre (2018). Desde entonces, dirigió sus instrumentos hacia el objetivo y realizó las primeras observaciones cercanas del cuerpo rocoso.

De acuerdo a los datos obtenidos, los científicos reportan haber encontrado evidencia de minerales hidratados en el asteroide, un hallazgo que sugiere que el agua líquida alguna vez fue abundante en el interior del cuerpo padre de Bennu, que se cree era una roca de aproximadamente 100 kilómetros de ancho del cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter.

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Una mejor comprensión

El objetivo principal de la sonda OSIRIS-REx es ayudar a los científicos a tener una mejor comprensión de los primeros días del sistema solar y el papel que los asteroides como Bennu, pudieron haber jugado en el suministro de agua y componentes químicos de la vida a la Tierra. Desde esa perspectiva, el hallazgo de agua en el asteroide es una gran noticia para la misión.

Los investigadores creen que los cráteres de Bennu pueden convertirse en los lugares más seguros para que la nave tome muestras del asteroide.

El investigador Dante Lauretta, profesor de ciencias planetarias y cosmoquímica en la Universidad de Arizona y líder de la misión OSIRIS-REx, manifestó:

“Nos dirigimos a  Bennu  precisamente porque pensábamos que tenía minerales que contienen agua y, por analogía con los meteoritos de condrita carbonácea que hemos estado estudiando, material orgánico”.

Las mediciones realizadas por los dos espectrómetros a bordo de la nave espacial revelaron la presencia de moléculas que contienen hidroxilos (átomos de oxígeno e hidrógeno unidos entre sí) en Bennu. Los científicos de la misión creen que estos hidroxilos están muy extendidos en todo el asteroide, atrapados en minerales arcillosos.

En complemento, la NASA divulgó la mejor imagen tomada de Bennu. La deslumbrante foto muestra al asteroide con un detalle sin precedentes y resalta la naturaleza rugosa de su superficie.

Recolección de muestras

El asteroide Bennu está lleno de rocas, en una medida que los científicos consideraron sorprendente. La abundancia de estos obstáculos significa que el equipo de OSIRIS-REx debe planificar sus actividades de obtención de muestras, que está planificado para realizarse en julio del año 2020, con gran detalle y mucho cuidado.

Algunas de las rocas esparcidas a lo largo de Bennu, están fracturadas en un patrón delgado. Estas fracturas pueden ser el resultado de un cambio repentino y drástico de la temperatura. El estudio de los patrones de fractura podría ayudar a los científicos a aprender más sobre las propiedades del asteroide.

Se espera que estas muestras lleguen a la Tierra en una cápsula de retorno especial en septiembre de 2023. Para ese momento, los científicos de todo el mundo podrán examinar el material del asteroide con una variedad de equipos de laboratorio, haciendo observaciones que aborden los objetivos principales de la misión, así como una variedad de otras preguntas.

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Por ejemplo, la misión podría ayudar a los investigadores a comprender mejor el potencial de recursos de los asteroides similares a Bennu, ya sea que contengan suficiente agua accesible para respaldar las operaciones de minería en el espacio.

Los miembros del equipo que dirigen la misión, expresaron que encontrar evidencia de agua es realmente significativo, incluso si es en la superficie de un pequeño asteroide a millones de kilómetros de distancia.

Referencia: NASA’s Newly Arrived OSIRIS-REx Spacecraft Already Discovers Water on Asteroid. NASA Science: Solar System Exploration, 2018. https://goo.gl/GbY2Ab

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