Los resultados de un reciente estudio en ratones a bordo de una nave espacial en órbita, revelan que estar sólo 30 días en el espacio puede reducir significativamente la capacidad del sistema inmunológico para combatir las infecciones.

La investigación es un análisis de los datos de la misión Bion-M1, un proyecto de colaboración llevado a cabo por la NASA y el Instituto Ruso de Problemas Biomédicos.

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Ratones astronautas

Como parte del estudio, un equipo internacional de investigadores comparó tres grupos de ratones. Los primeros dos grupos pasaron 30 días orbitando la Tierra a una altitud de 575 kilómetros (360 ​​millas), mientras que el tercer grupo, que sirvió como control, permaneció en el planeta bajo condiciones similares de alimentación y alojamiento.

Biosatélite Bion-M1.

De los dos grupos de ratones enviados al espacio, uno fue examinado inmediatamente después de su regreso a la Tierra, mientras que el otro se evaluó una semana después.

Luego de analizar proteínas encontradas en los huesos del fémur de los roedores, los investigadores encontraron que permanecer en un entorno de microgravedad, incluso durante 30 días, fue suficiente para dañar dramáticamente la capacidad de los ratones para producir células vitales del sistema inmunitario, y este efecto persistió incluso después de una semana de regreso a la Tierra.

Los ratones enviados al espacio experimentaron una reducción de más del 40 por ciento en su número de linfocitos B. Dado que estos linfocitos son necesarios para la producción de anticuerpos, los científicos puntualizan que su escasez puede ayudar a explicar por qué muchos organismos, incluidos los astronautas, tienden a ser más susceptibles a las infecciones durante las estadías en el espacio.

Vislumbrando misiones

Luego de analizar a los roedores, los investigadores encontraron que permanecer en un entorno de microgravedad puede dañar dramáticamente la capacidad del sistema inmunitario para producir células vitales.

El investigador Fabrice Bertile, académico en el Departamento de Ciencias Analíticas del Instituto Multidisciplinario Hubert Curien en Francia y parte del equipo que realizó el estudio, comentó:

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“Esperamos que estos hallazgos fomenten la exploración de contramedidas para mejorar la salud de los astronautas y aumenten la seguridad de los vuelos espaciales. Esas preocupaciones son de gran importancia en un momento en que las agencias espaciales están vislumbrando misiones tripuladas de larga duración”.

Los autores del estudio explican que los hallazgos no sólo son aplicables a los astronautas. Teniendo en cuenta que un gran número de personas en la Tierra están inmovilizadas o llevan vidas sedentarias, futuras investigaciones sobre cómo la microgravedad afecta al sistema inmunológico puede tener serias implicaciones para millones de residentes en la Tierra.

Referencia: Analysis of femurs from mice embarked on board BION-M1 biosatellite reveals a decrease in immune cell development, including B cells, after 1 wk of recovery on Earth. Federation of American Societies for Experimental Biology (FASEB), 2018. https://doi.org/10.1096/fj.201801463R

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