Los tunicados son unos pequeños animales, de apenas 3 milímetros de longitud, en forma de tubo que viven en el mar. Créditos: Christophe Courteau/Minden Pictures.

El tunicado es una criatura marina poco conocida hasta el momento. Estos animales se corresponden con los parientes vivos más cercanos a los vertebrados; sin embargo, las dos líneas evolutivas se separaron hace unos 500 millones de años.

Aún así, un equipo de investigadores ha descubierto que el sistema inmunológico del tunicado guarda grandes similitudes con el sistema inmune del ser humano. Este hallazgo podría tener importantes implicaciones sobre el abordaje del rechazo de los trasplantes de órganos, e incluso en los tratamientos contra el cáncer.

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El sistema inmunológico de esta criatura marina se asemeja al del ser humano

Los tunicados son unos pequeños animales en forma de tubo, de apenas 3 milímetros de longitud, que viven en el mar. Por lo general, se agrupan sobre rocas en forma de colonias, además de otras superficies bajo el mar, donde se abren como los pétalos de una flor.

Cuando una colonia de tunicados se pone en contacto con otra, ambas colonias deben decidir si pelearan hasta la muerte o se fusionaran. Esto depende de que ambas colonias tengan la misma versión de una proteína específica. De no ser así, ambas colonias se embarcarán en una pelea a muerte.

En este caso, las células de las colonias empiezan a atacarse, desarrollándose una batalla similar a lo que ocurre con el sistema inmunológico del ser humano cuando rechaza un órgano trasplantado. A fin de develar el funcionamiento de estas luchas, un equipo de investigadores aisló 34 tipos de células de estas criaturas marinas.

De esta manera, se descubrió que algunas células de los tunicados activan los mismos genes que se activan en las células madre hematopoyéticas del ser humano. Estas células tienen la función de generar nuevas células del sistema inmunológico en el ser humano. Así, tal como las células madre hematopoyéticas humanas, las de los tunicados se dividen y se especializan en diferentes clases de células.

Adicionalmente, los tunicados tienen tres tipos de células similares a los macrófagos del ser humano. Los macrófagos tienen la función de ingerir los cuerpos extraños que entran en el organismo, tales como las bacterias y algunas sustancias de desecho de los tejidos. En la misma línea, los tunicados tienen células inmunológicas equivalentes a los asesinos naturales presentes en el sistema inmune del ser humano.

Estos paralelismos podrían ayudar a descubrir nuevas vías para evitar el rechazo de órganos trasplantados

Cuando una colonia de tunicados se pone en contacto con otra, ambas colonias deben decidir si pelearan hasta la muerte o se fusionaran.

A modo de síntesis, si bien el organismo de los tunicados puede parecer bastante simple, al analizarlo de cerca se observan una serie de complejos mecanismos semejantes al sistema inmunológico humano. En este sentido, se encontraron paralelismos en el proceso de especialización celular de las células que se corresponden al sistema inmunológico de los tunicados y del ser humano.

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Al respecto, los investigadores plantean que esta superposición podría tener su origen en un ancestro en común, hace 500 millones de años aproximadamente. Teniendo esto en cuenta, se plantean nuevas investigaciones tomando en cuenta otros invertebrados, como el erizo de mar, a fin de determinar en qué momento de la historia evolutiva se desarrollaron estos mecanismos.

Finalmente, los científicos plantean que al analizar los genes que se activan en el sistema inmunológico de los tunicados, en comparación con el ser humano, podría ayudar a identificar los genes que se estimulan el rechazo de un órgano tras un trasplante. Asimismo, de esta línea de investigación podrían surgir nuevas estrategias para combatir el cáncer.

Referencia: Complex mammalian-like haematopoietic system found in a colonial chordate, (2018). https://doi.org/10.1038/s41586-018-0783-x

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