Tradicionalmente, se plantea que los volcanes son alimentados por grandes cámaras llenas de magma; estas serían enormes cuevas subterráneas de magma líquido que sale a la superficie en las erupciones volcánicas.

Sin embargo, un nuevo estudio podría desafiar estos planteamientos. De acuerdo a los resultados de una investigación reciente, los volcanes, en lugar de ser alimentados por el magma fundido depositado en grandes cámaras, son alimentados por pequeños reservorios llenos de cristales que, en su mayoría, se encuentran en estado sólido.

Los volcanes se alimentan de pequeños reservorios de magma y cristales sólidos

Para hacer erupción, los volcanes requieren de una fuente de magma; el magma se compone en su mayor parte de roca líquida, además de algunos pocos cristales sólidos. Los modelos tradicionales plantean que el magma se forma y se almacena en grandes cuevas subterráneas, llamadas cámaras de magma.

No obstante, investigaciones recientes respecto a la química del magma podrían desafiar estos planteamientos. Más bien, todo parece indicar que el magma se almacena en pequeños reservorios, entre los espacios huecos de los cristales sólidos que allí se ubican. Respecto a esto, los investigadores plantean que aún quedaba por explicar cómo el magma que contiene pocos cristales sólidos emerge a la superficie tras las erupciones volcánicas.

Ahora, gracias a técnicas modernas de modelado, un equipo de científicos parece haber dado con la respuesta a este misterio. De acuerdo a los resultados de su estudio, en estos reservorios, el magma posee menos densidad que los cristales, lo que le permite emerger a la superficie atravesando los espacios entre estos.

Así, a medida que progresa la erupción volcánica, el magma va produciendo reacciones con los cristales. De esta manera, los cristales, en su mayoría, terminan fundidos, lo que aumenta la cantidad del magma durante la erupción.

Es necesario replantearse los modelos tradicionales de erupciones volcánicas

A modo de síntesis, se creía que los volcanes eran alimentados por grandes cámaras donde se deposita el magma. No obstante, a ciencia cierta, nadie había estudiado directamente estas cámaras ni se tenía total certeza sobre su existencia.

Ahora, un equipo de científicos plantea que, en lugar de grandes cámaras de roca fundida, los volcanes se alimentan de unos reservorios que se localizan en su interior. Allí, el magma se deposita entre cristales sólidos y, a medida que aumentan las temperaturas, termina fundiendo estos cristales. Estos reservorios se asemejan a pequeños poros dentro de la roca de los volcanes.

Así, el aumento de las temperaturas conduce a la fusión entre el magma y los cristales, hasta que la roca líquida sale a la superficie. Esto podría ayudar a explicar la evolución de la composición química de la roca fundida resultante de las erupciones volcánicas y la forma en la que los cristales sólidos de mayor antigüedad se funden con el magma hasta llegar a la superficie.

Finalmente, los científicos plantean que esta nueva propuesta podría ayudar a comprender las erupciones volcánicas y sus implicaciones para la seguridad de los seres humanos. Asimismo, favorecerían la comprensión de la formación de los depósitos de minerales metálicos que se asocian a los volcanes.

Referencia: Chemical differentiation, cold storage and remobilization of magma in the Earth’s crust, (2018). https://doi.org/10.1038/s41586-018-0746-2