Es un hecho: el plástico está prácticamente en todas partes. Los desechos ambientales y la basura se descomponen en partículas microscópicas, las cuales pueden filtrarse en los suministros de agua y posteriormente abrirse camino hacia casi cualquier cosa.

Enfocados en determinar cómo los nanoplásticos pueden penetrar en los organismos marinos, un equipo de investigadores de la Universidad de Plymouth, en el Reino Unido, realizó un estudio cuyos resultados revelaron que miles de millones de estas microscópicas partículas de plástico se pueden acumular en el organismo de los mariscos, en sólo unas pocas horas.

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Rastreando las micropartículas

Con el fin de tener una idea de cómo las partículas nanoplásticas podrían afectar la vida marina, el equipo recurrió a un molusco llamado gran vieira (Pecten maximus), un organismo comercialmente importante que vive principalmente en el Atlántico oriental.

Gran vieira, organismo evaluado en el estudio.

Los investigadores privaron de alimento a un conjunto de vieiras por un lapso de 48 horas, asegurándose de que las pequeñas criaturas estuvieran hambrientas. Luego, en varias peceras, mezclaron algas, una fuente de alimento para las vieiras, y partículas nanoplásticas radiomarcadas con carbono en dos tamaños diferentes: 20 nanómetros (0,00002 milímetros) y 250 nanómetros (0,00025 milímetros).

Finalmente, los investigadores lanzaron las hambrientas vieiras en los tanques y las dejaron alimentarse.

Después de seis horas, se analizaron las vieras con autorradiografía para mostrar el número de nanoplásticos presentes en los órganos y tejidos, encontrando que los moluscos tenían miles de millones de las macropartículas circulando por sus cuerpos, incluso en sus branquias, gónadas, riñones, músculos e intestinos.

El seguimiento realizado mostró que, una vez colocadas en ambientes limpios, las partículas de 20 nanómetros ya no eran detectables después de 14 días, mientras que las partículas de 250 nanómetros tardaron hasta 48 días en desaparecer.

En el año 2016 se produjeron aproximadamente 335 millones de toneladas métricas de plástico.

Rápidamente absorbidas

Al respecto, la Dra. Maya Al Sid Cheikh, autora principal del estudio e investigadora afiliada a la Escuela de Ciencias Biológicas y Marinas de la Universidad de Plymouth, comentó:

“Los resultados de este estudio muestran por primera vez que las nanopartículas de plástico pueden ser rápidamente absorbidas por un organismo marino, y en sólo unas pocas horas, se distribuyen en la mayoría de los órganos principales”.

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Los investigadores expresan que comprender si las partículas de plástico se absorben a través de las membranas biológicas y se acumulan dentro de los órganos internos, es fundamental para evaluar el riesgo que estas partículas representan para tanto los organismos directamente afectados, como para la salud humana.

Para tener una imagen del ritmo en que el plástico se está acumulando en nuestro planeta, los autores del estudio citaron cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), las cuales señalan que en el año 2016, se produjeron aproximadamente 335 millones de toneladas métricas de plástico. Del total, el 40 por ciento fue de un sólo uso.

Referencia: Uptake, Whole-Body Distribution, and Depuration of Nanoplastics by the Scallop Pecten maximus at Environmentally Realistic Concentrations. Environmental Science and Technology, 2018. http://doi.org/10.1021/acs.est.8b05266

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