El ejercicio aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que conduce a una mejor captación de glucosa en el  músculo, y reduce la producción de glucosa hepática.

En el cerebro, dentro de lo que se conoce como el núcleo arqueado, el sistema de melanocortina provee una interfaz entre las señales del estado metabólico y las vías neurales, gobernando el balance energético y el metabolismo de la glucosa.

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Neuronas estudiadas

Un estudio en ratones llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Texas, mostró que después de una sola sesión de entrenamiento, las neuronas que influyen en el metabolismo están activas hasta por dos días.

Los investigadores midieron la actividad del circuito cerebral de los ratones mientras entrenaban en la cinta de correr.

El estudio midió los efectos del ejercicio a corto y largo plazo en dos tipos de neuronas que comprenden el circuito cerebral de melanocortina de los ratones, que puntualizan los investigadores, también se encuentran en los humanos.

Uno de los tipos de neuronas estudiadas fue la  pro-opiomelanocortina (POMC, por sus siglas en inglés), cuya activación se ha asociado con la reducción del apetito, niveles más bajos de glucosa en la sangre y el aumento de la energía; el otro tipo de neurona estudiada fue NPY / AgRP, que se sabe aumenta el apetito y disminuye el metabolismo cuando se activa.

Los investigadores midieron la actividad del circuito cerebral de los ratones mientras ejecutaban regimientos de entrenamiento que duraron de cero a 10 días.

Las observaciones revelaron que un solo entrenamiento, que consistió en tres sesiones en la cinta de correr por 20 minutos, provocó una disminución del apetito que duró hasta seis horas.

Los efectos a largo plazo del ejercicio se observaron en las neuronas POMC, las cuales permanecieron activas hasta por 48 horas, aunque ese efecto se prolongó a medida que los ratones seguían entrenando.

Nuevas perspectivas

Los hallazgos amplían la comprensión científica del circuito de melanocortina, el cual, según investigaciones previas, se podía alterar con la alimentación o el ayuno, pero aún no se había relacionado con el ejercicio.

El estudio en ratones mostró que una sesión de entrenamiento activó las neuronas POMC (que se muestran en verde en amarillo) hasta por dos días.

Los autores de la investigación indican que el estudio ofrece una nueva perspectiva sobre el papel potencial del cerebro en la condición física y, a largo plazo, puede proporcionar un objetivo para desarrollar terapias que mejoren el metabolismo.

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Los resultados también proporcionan otra vía para investigar posibles tratamientos para mejorar el metabolismo de la glucosa en pacientes con afecciones como la diabetes.

Al respecto, el Dr. Kevin Williams, coautor del estudio y catedrático en el Centro Médico de la Universidad de Texas, indicó:

“Es posible que en el futuro, la activación de las neuronas de melanocortina tenga beneficios terapéuticos para los pacientes, especialmente para los diabéticos que necesitan una mejor regulación de la glucosa en la sangre.”

Referencia: Cellular and synaptic reorganization of arcuate NPY/AgRP and POMC neurons after exercise. Molecular Metabolism, 2018. https://doi.org/10.1016/j.molmet.2018.08.011

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