Con 557 votos a favor, la Unión Europea eliminó el geoblocking, un bloqueo impuesto a la región que limitaba las compras en ciertas tiendas por internet a través de desvíos o redirecciones. Con la medida, los representantes de la coalición esperan integrar más a los europeos al mundo digital.

Esta limitación impedía a todos los usuarios residentes en Europa a comprar en algunas tiendas por la región en la que se encontraban, marginándolos del mercado digital. De acuerdo con el comunicado de prensa oficial, dos tercios de la población europea se encontraban perjudicados por el geoblocking:

“En 2015, 63 por ciento de los sitios no permitía compras de otros países de la Unión Europea, por ello casi dos tercios de los consumidores que querían hacer compras por internet en otro país no podían hacer esto, pero ponemos fin a esa práctica este 3 de diciembre”.

Una Europa sin barreras

Para Andrus Ansip, el vicepresidente de Mercado Individual Digital, una Europa sin barreras comienza derribando aquellas fronteras digitales impuestas por otras tiendas que no solo mantienen aislados a sus ciudadanos del mundo digital, sino que también mantienen a ciertas tiendas pequeñas de llegar a mercados internacionales.

La abolición del geoblocking es solo el principio de este derrumbe de fronteras. Ahora, cada país miembro de la coalición deberá colaborar para el diseño de las estructuras  necesarias, además de brindar apoyo a los consumidores. Igualmente se contempla la implementación de medidas disuasivas para la aplicación de la ley cuando esta no se cumpla. Se espera que la regulación se implemente en marzo de 2020.

La letra pequeña de la regulación anti-geoblocking

Aunque puede que los europeos celebren poder comprar en todas las tiendas sin limitación geográfica, esta regulación no toca algo que podría ser hasta más necesario que acceder a una tienda y es tener acceso a ciertos productos intelectuales como películas o libros.

Esta nueva regulación deja por fuera todos aquellos productos que tengan que ver con derechos de autor entre los que se encuentran nada menos que videos, películas y series, música, videojuegos y software.

Otro aspecto que no entra en la regulación es el envío de los productos a países europeos. Si un consumidor realiza su compra, deberá resolver para recibir su envío, pues según las autoridades, no pueden obligar a estas tiendas a incluir en sus países de envío a ciertas regiones que no estaban incluidas anteriormente.