Recientemente, un equipo de astrónomos ha registrado la colisión de agujeros negros de mayor intensidad y antigüedad hasta el momento. Lo más sorprendente es que esta colisión fue acompañada por otras tres colisiones de agujeros negros. Así, se tienen registros de un total de 10 fusiones de agujeros negros en el espacio detectadas hasta la fecha.

Estas colisiones se detectaron gracias al registro de las ondas gravitacionales resultantes de la colisión. Si bien estas ondas se producen cuando dos objetos giran uno alrededor de otro, las de mayor fuerza provienen de la colisión de agujeros negros u otros objetos de gran densidad, como las estrellas de neutrones.

Se detecta la más grande y más antigua colisión de agujeros negros

La existencia de las ondas gravitacionales fue propuesta por científicos de la talla de Albert Einstein desde el año 1900. Sin embargo, estas fuerzas no se habían detectado hasta el año 2015. Para ello, se requieren enormes detectores, como el Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferómetro Láser (LIGO), en Estados Unidos, o Virgo, en Europa.

Gracias a estos detectores, los astrónomos han logrado registrar la colisión de agujeros más antigua y masiva en la historia del universo. La primera gran colisión de agujeros negros se registró el 29 de julio de 2017. Esta se corresponde con la colisión más masiva y lejana jamás observada.

En particular, se estima que la colisión de estos dos agujeros negros se produjo hace unos cinco mil millones de años luz del planeta Tierra; luego de esto, se creó un agujero negro masivo con una masa 80 veces mayor que el sol.

Esto significa que la colisión se produjo unos cientos de millones de años antes de que existiese el sistema solar. De esta forma, la fusión de estos agujeros tuvo tal poder, que las sondas de gravedad resultantes equivalen a la masa de cinco soles, llegando al planeta Tierra el 29 de Julio.

A pesar de que estos fenómenos astronómicos datan de tiempos anteriores al sistema solar, apenas han podido ser registradas debido a la velocidad de viaje de las ondas gravitacionales. Luego de esto, se detectaron otros eventos astronómicos similares.

Nuevos detectores harán más fácil la tarea de detectar ondas gravitacionales

Así se vería la fusión de dos agujeros negros. Créditos: LIGO/Caltech/MIT/Sonoma State (Aurore Simonnet)

Ambos observatorios han sido protagonistas de los últimos grandes avances del campo de estudio de las ondas gravitacionales. Luego de registrar la colisión de dos estrellas de neutrones en 2017, los investigadores a cargo de LIGO y Virgo han detectado unas 10 colisiones entre agujeros negros en los últimos dos años.

Esto mantiene las esperanzas de los científicos en torno a detectar otras colisiones gracias a la actualización de su tecnología. En la misma línea, actualmente, la NASA y La Agencia Espacial Europea se encuentran cooperando en otro observatorio, llamado Antena Espacial de Interferómetro Láser (LISA), compuesta por tres naves espaciales a millones de kilómetros de distancia.

También, China se ha sumado a la iniciativa, anunciando planes de construir otros dos detectores de ondas gravitacionales espaciales. Técnicamente, sería más sencillo detectar estas ondas desde el espacio que desde la Tierra.

Todo esto podría significar que los últimos registros de colisiones entre agujeros negros podrían ser tan solo la guinda del pastel. En este sentido, se espera que los nuevos detectores se traduzcan en una mayor sensibilidad ante ondas gravitacionales, permitiendo detectar eventos espaciales tales como la colisión anteriormente mencionada.

Referencia: New detections of gravitational waves brings the number to 11 – so far. Gravitational Wave Physics and Astronomy Workshop