Níger ha comenzado a adoptar la tecnología de drones para proteger a las especies de antílopes en peligro de extinción. En concreto, el país de África Occidental ahora utilizará drones como método de vigilancia para proteger los antílopes adaxx, una especie cuya esperanza de vida es casi inexistente en la región.

Según un informe del Fondo de Conservación del Sahara (SFC) publicado en 2016, solamente 3 antílopes adaxx permanecían en libertad en Níger. Lamentablemente, durante los últimos dos años la situación no ha mejorado, y los investigadores ambientales afirman que apenas quedan 200 antílopes addax en las zonas silvestres de Níger.

La amenaza de extinción de esta especie se debe principalmente a la caza furtiva y al hábitat de los antílopes (desierto del Sahara), continuamente acechado por las compañías petroleras chinas quienes han invadido la zona para su perforación y explotación.

En este sentido, Níger ha recurrido al uso de drones para salvaguardar y proteger a los antílopes adaxx de la reserva natural y cultural de Termit-Tintoumma, fundada en 1962 en el centro del país. Además de los antílopes addax, los drones serán utilizados para monitorear la gacela dama y los guepardos que viven en el parque. La compañía francesa Noe ha sido la elegida para ofrecer su tecnología y suministrar drones para el seguimiento y protección de animales durante los próximos 20 años.

Un informe de iAfrikan reveló en enero de 2018 que EE.UU estaba construyendo una imponente base militar de drones en territorio de Níger, algo que podría ser simple casualidad, o un plan más grande entre EE.UU y Francia para explotar la zona de una forma ‘diferente’. En todo caso, la base militar de drones de EE.UU ha recibido recursos por el orden de los US$ 240 millones, y no queda duda que servirá para ampliar el arsenal armamentista del país norteamericano de cara al futuro cercano.