Durante más de un siglo los científicos han debatido si la isla Santa Catalina, ubicada al suroeste de Los Ángeles, en el estado de California, está elevándose o hundiéndose. La última palabra la emitió el Servicio Geológico de los Estados Unidos, que en el año 2012 publicó un documento que concluye que la isla se estaba elevando.

Pero una nueva investigación realizada por geofísicos de la Universidad de Stanford contradice esa conclusión y afirma que: mientras la mayoría de las islas del sur de California están elevándose, Santa Catalina se está hundiendo. La revelación es clave para comprender las placas tectónicas y el riesgo de terremotos en el área que circunda la falla de San Andrés.

Superando desafíos

Las grandes profundidades de las terrazas de la isla de Santa Catalina las han mantenido fuera del alcance de los científicos, quienes buscan entender el movimiento de la corteza terrestre a lo largo de la frontera continental en el sur de California.

El estudio muestra que si bien la mayoría de las islas del sur de California están elevándose, Santa Catalina se está hundiendo.

Para superar este desafío, los investigadores crearon un mapa de las terrazas marinas y su geometría interna utilizando datos sísmicos, los cuales consistieron en medir cómo las ondas sonoras rebotan en las estructuras debajo de la superficie del fondo marino.

Armados con esta cartografía, los investigadores desplegaron dos vehículos operados por control remoto, ligados al buque de investigación marina Nautilus.

Desde computadoras en tierra, los investigadores enviaron instrucciones en tiempo real al Nautilus y pilotearon los vehículos por las empinadas y fangosas pendientes de la isla, a varios cientos de metros por debajo del nivel del mar.

Es su recorrido, los vehículos recogieron muestras y sedimentos que fueron aspirados del fondo marino.

El análisis de laboratorio de las muestras recolectadas, reveló cientos de conchas y fósiles conservados en sedimentos a casi 300 metros de profundidad, más allá de las aguas donde se sabe que vivieron las especies, evidencia de que la tierra se ha hundido desde el momento en que se formaron esos los depósitos.

Antiguas costas

Las piedras lisas y redondeadas que se encuentran lejos de la costa, en las terrazas más antiguas y profundas de la isla, tienen una gran similitud a las piedras que forman las olas cerca de las playas modernas, una evidencia que apunta a que las terrazas alguna vez fueron costas.

Las antiguas playas de Santa Catalina están escondidas bajo el agua a profundidades que las han mantenido fuera del alcance de los científicos.

En complemento, la datación por carbono de los fósiles recolectados en una de las terrazas, los remonta a la última era glacial, lo cual coincide casi exactamente con el momento en que los mapas geofísicos elaborados sugirieron que esta parte de la isla habría estado mucho más elevada, lo suficiente para que prosperaran esos organismos.

Las evaluaciones realizadas por los investigadores estiman que Santa Catalina se está hundiendo a una velocidad, que podría poner a la isla completamente bajo el agua en 3 millones de años.

Los autores del estudio señalan que con toda esta evidencia, el debate sobre si la isla de Santa Catalina está elevándose o hundiéndose debe resolverse.

Al respecto, el investigador Simon L. Klemperer, del Departamento de Geofísica de la Universidad de Stanford y coautor del estudio, expresó categóricamente:

“Tenemos la absoluta convicción de que la isla de Santa Catalina actualmente se está hundiendo.”

Referencia: Late Quaternary subsidence of Santa Catalina Island, California Continental Borderland, demonstrated by seismic-reflection data and fossil assemblages from submerged marine terrace. Geological Society of America Bulletin, 2018. https://doi.org/10.1130/B31738.1