Por mucho tiempo se ha pensado que las células sanguíneas se crean exclusivamente en la médula ósea a partir de una población especial de células madre hematopoyéticas. Pero los resultados de un reciente estudio revelan un, hasta ahora desconocido, proveedor de células sanguíneas: el intestino.

De acuerdo a una investigación realizada por científicos de la Universidad de Columbia, el intestino humano puede proporcionar hasta un 10 por ciento de las células sanguíneas en circulación, desde su propio reservorio de células madre formadoras de sangre.

Propias y ajenas

La investigación se fundamentó en la observación de que los pacientes que reciben trasplante de intestino presentan lo que se conoce como quimerismo sanguíneo, un fenómeno en el que la persona no sólo produce sus propias células sanguíneas, sino que también células que pertenecen al donante.

Hasta ahora se pensaba que el único lugar donde se producen células sanguíneas es la médula ósea, pero este estudio revela que el intestino también es un proveedor de este tipo de células.

Si bien se trata de una respuesta que podría esperarse de cualquier órgano trasplantado, al menos hasta cierto punto, en el caso del trasplante de intestino, las células sanguíneas del donante perduran a largo plazo, lo que supera las expectativas típicas de un trasplante.

A fin de esclarecer este panorama, los autores del estudio realizaron un seguimiento a 21 receptores de trasplante intestinal durante 5 años.

Este rastreo de las células sanguíneas del donante llevó a los investigadores hasta su fuente: las células madre hematopoyéticas (HSPC, por sus siglas en inglés) en el intestino donado.

Pero los investigadores no sólo encontraron HSPC en la mucosa del intestino donado, sino que las identificaron en una sección del intestino delgado, el hígado y los ganglios linfáticos.

Aunque no se sabe exactamente con cuánta sangre contribuye este tejido intestinal, los investigadores estiman que podría ser hasta el 10 por ciento del suministro del cuerpo, una cifra significativa.

Respuesta inmune

Cuando una persona recibe un órgano trasplantado, el sistema inmunitario suele reconocer al nuevo órgano como extraño y genera una respuesta agresiva.

Los poderosos medicamentos inmunosupresores atenúan estas respuestas, pero eso hace que el paciente sea mucho más susceptible a las infecciones y otras complicaciones.

La atenuación de la respuesta inmune observada en este estudio, podría fundamentar el desarrollo de nuevas estrategias para manejar el trasplante de órganos.

El análisis de los glóbulos blancos circulantes en pacientes sometidos al trasplante intestinal, sugiere que las células derivadas del intestino donado han madurado y han sido “educadas” para que sean tolerantes a los tejidos propios del receptor.

Este análisis adicionalmente mostró que cuantas más células sanguíneas del donante tenía un paciente, mostraba menos probabilidades de rechazar sus trasplantes.

Debido a que los pacientes con más células sanguíneas de donantes presentaban tasas de rechazo de órganos más bajas, los resultados apuntan hacia nuevas estrategias para manejar el trasplante de órganos.

Los autores del estudio están planeando emprender una investigación que intentará aumentar la cantidad de células madre hematopoyéticas entregadas durante el trasplante intestinal, lo que se traducirá en niveles más altos de células sanguíneas de donantes en la circulación, una mayor tolerancia inmune y una menor necesidad de recurrir a medicamentos inmunosupresores.

Referencia: Human Intestinal Allografts Contain Functional Hematopoietic Stem and Progenitor Cells that Are Maintained by a Circulating Pool. Cell Stem Cell, 2018. https://doi.org/10.1016/j.stem.2018.11.007