El tribunal del cantón suizo de Zug, una región sede de muchas empresas y reconocida por sus bajos impuestos, ha ordenado la clausura del grupo minero Envion AG a raíz de la presunta realización de una Oferta Inicial de Monedas (ICO) sin autorización. La noticia fue presentada por el periódico alemán, Handelsblatt Global.

Envion AG es una empresa minera, muy bien posicionada por utilizar fuentes de energía renovables (una instalación minera móvil amigable con el ambiente), lo cual representaba una idea innovadora. Sus fundadores son Michael Luckow y Matthias Woestmann.

La misma llevó a cabo una ICO durante el mes de enero del 2018, con la cual logró recaudar US$ 100 millones en fondos provenientes de más de 30,000 depositantes; a cambio, estos obtendrían las fichas Envion (EVN) en forma de bonificaciones. A los inversores se les prometió una devolución del 162 por ciento.

Sin embargo, luego de ello se suscitó un conflicto entre los fundadores de la empresa de minería, a lo cual siguió una batalla legal por sus derechos. Woestmann acusó a Luckow de emitir más tokens de las que se habían estipulado, el cual lo negó. Posteriormente, el primero redujo la participación de su socio en el negocio.

Ante esto, el tribunal de Zug tomó la decisión de cerrar la firma y proceder a su liquidación, bajo el criterio de la ausencia total de cualquiera auditoría o dirección. En medio de la disputa, surgió la idea de que la empresa siguiera funcionado por, parte de Luckow, sin embargo, Urs Schenker, abogado, señala que:

“El desarrollo de la empresa es excepcionalmente malo. Envion mira hacia atrás en una larga historia de deficiencias organizacionales. Los supervisores financieros han nombrado un oficial de investigación. Por lo tanto, una liquidación es inevitable”.

Ahora bien, los inversionistas de Envion AG que se mantienen a la espera del reembolso de sus fondos deben ser bastante pacientes. Schenker ha mencionado que el proceso de liquidación puede demorar entre uno y dos años.

Aunado a ello, aún hay puntos no aclarados respecto a la situación. Uno de ellos es si los propietarios de Envion Coins son considerados como acreedores dentro del marco legal. Además, gran parte de los fondos recaudados durante la ICO en cuestión no están almacenados en las cuentas de Envion, sino en la compañía Luckows, en Berlín.