¡Es “un día histórico”! Así lo expresa la ministra de Cultura de Jamaica, Olivia Grange, acerca del anuncio que dio la UNESCO: el reggae ha sido declarado patrimonio cultural intangible de la humanidad.

En 1968 el grupo Toots and the Maytals le dieron nombre al reggae con su canción ‘Do the Reggay’, un ritmo que salió de Jamaica para otorgarle una voz a los que presentaban frente a la injusticia, a nivel mundial. Desde ese momento, este género musical ha cosechado éxitos mundiales con grandes clásicos como ‘No Woman, No Cry’, ‘I Shot the Sheriff’ o ‘Stir it Up’ de Bob Marley junto a su grupo The Wailers.

Sin embargo, así como lo expresa la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el reggae es una expresión musical que va más allá de los éxitos de Bob Marley, ya que, es una “amalgama de antiguos ritmos musicales jamaicanos y de otros de orígenes muy diversos: caribeños, latinoamericanos y norteamericanos”.

El ritmo tropical y caribeño se popularizó rápidamente en los Estados Unidos y el Reino Unido debido a la llegada de numerosos inmigrantes jamaicanos luego de la Segunda Guerra Mundial.

El reggae que fue, desde sus inicios, la forma de expresión musical de las comunidades marginadas, con el tiempo ha sido “abrazado por amplios sectores de la sociedad sin distinción de sexo, etnia o religión”.

En la reunión que se llevó a cabo en Port Luis, capital de Mauricio se anunció la decisión de unir a este ritmo a la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, creada en 2003. En ella figuran cerca de 400 tradiciones y expresiones culturales, tales como: el tango, la pizza napolitana, la rumba cubana, el flamenco, la cerveza belga, el yoga, entre otros.

Además, la UNESCO destaca expresa que el género del reggae “conserva intactas toda una serie de funciones sociales básicas de la música —vehículo de opiniones sociales, práctica catártica y loa religiosa— y sigue siendo un medio de expresión cultural del conjunto de la población jamaicana”.