Los estudiantes privados de sueño son más propensos a hacer trampa en sus exámenes.

Tomar una decisión ética implica mantenerse apegado a las normas sociales convenidas en una determinada comunidad. Para ello, se requiere de una gran capacidad de autocontrol, pues se trata de resolver un problema en el que se debe decidir sobre alternativas de solución que pueden estar en conflicto. Al respecto, un estudio reciente sugiere que dormir mal puede afectar nuestra capacidad de tomar decisiones ajustadas a la ética.

Esto se debe, de acuerdo a los investigadores, a que la mala calidad de sueño afecta nuestra capacidad de autocontrol, haciendo más probable que nos involucremos en comportamientos en conductas poco éticas, como hacer trampa en una evaluación académica.

Tener muchas opciones puede dificultar la toma de decisiones

Así es como dormir mal puede hacernos tomar decisiones poco ética

La privación del sueño afecta notablemente el funcionamiento cerebral. Numerosas investigaciones han demostrado que dormir mal puede hacernos propensos a cometer más errores, prestar menos atención y, en líneas generales, mostrar un rendimiento deficiente en tareas que, en condiciones normales, desempeñaríamos satisfactoriamente.

Ahora, un estudio reciente sugiere que la falta de sueño afecta negativamente nuestra capacidad de tomar decisiones éticas. Esto implica que las personas privadas de sueño tienen más probabilidades de mostrar comportamientos no ajustados a las convenciones sociales de las que todos formamos parte.

A modo de ilustración, esto significa que es más probable que un conductor que no ha dormido bien, soborne a un oficial de policía que uno que haya cumplido con sus rutinas de sueño acostumbradas. Para probar esto, David Welsh, Profesor de la Escuela de Negocios W.P. Carey, desarrolló un experimento; en este, mantuvo despierto a un grupo de estudiantes durante toda la noche y, posteriormente puso a prueba su capacidad de comportarse conforme a la ética.

De esta manera, se demostró que los estudiantes privados de sueño eran más propensos a participar en un engaño para ganar dinero, que aquellos que habían dormido como normalmente lo hacen. Sin embargo, no solo los estudiantes son víctimas de ello, pues se han encontrado resultados similares en personas con ocupaciones distintas. Al respecto, los investigadores aseguran que dormir mal dificulta la capacidad de ejercer control sobre los propios comportamientos.

Nuestra capacidad de autocontrol depende de la calidad del sueño

Al dormir mal, es menos probable que podamos ejercer control sobre nuestros comportamientos.

El autocontrol es una capacidad de suma importancia para el ser humano. La bibliografía clásica define el autocontrol como una capacidad que les permite a las personas ejercer un control consciente sobre sus propios comportamientos y emociones, tomando decisiones beneficiosas y evitando resultados perjudiciales.

Específicamente, la estructura cerebral encargada del autocontrol es la corteza prefrontal, ya que permite anular los impulsos y bloquear conductas no deseadas. Sin embargo, esta capacidad es limitada, ya que depende de nuestra energía mental. Entonces, dormir mal se traduce en fatiga, lo que afecta el funcionamiento de la corteza prefrontal y limita nuestra capacidad de regular el comportamiento propio. Esto hace que las personas privadas de sueño sean más vulnerables a caer en alguna tentación no ética que no ocurriría si la calidad de sueño fuese la adecuada.

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En síntesis, la falta de sueño limita nuestra energía mentales, lo que representa un obstáculo a la hora de resistir comportamientos impulsivos poco éticos. Finalmente, los investigadores proponen algunas soluciones para evitar incurrir en comportamientos poco adecuados debido a la falta de sueño.

En primer lugar, es importante regular los hábitos de sueño, garantizando que se satisfagan las necesidades particulares de cada quien. También, sabiendo que a veces es imposible evitar que algún imprevisto nos robe el sueño, se recomienda reflexionar concienzudamente y pedir la opinión de otros, antes de tomar alguna decisión. Por último, se ha demostrado que la cafeína puede ayudarnos a reponer la energía mental lo suficiente como para ejercer el autocontrol satisfactoriamente, tomando decisiones basadas en la ética.

Referencia: Sleep deprivation ethical decision. https://doi.org/10.1016/j.obhdp.2011.01.009

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