De modo similar a otros insectos sociales, la abeja reina se aparea con varios machos, y después de establecer la colonia, pone huevos constantemente, algunos de los cuales permanecen sin fertilizar.

Los huevos fertilizados generalmente se convierten en abejas trabajadoras, mientras que los huevos sin fertilizar se convierten en machos que buscan reinas para aparearse.

Anomalía sexual

Pero en algunos casos, las abejas pueden desarrollar ginandromorfismo, una anomalía en la cual el organismo de un individuo contiene el genotipo y los signos externos tanto del sexo masculino como femenino.

Este es el primer caso conocido de una abeja con dos padres y ninguna madre

En las abejas, el fenómeno del ginandromorfismo se desarrolla como resultado de la combinación de un huevo fertilizado y el esperma de otro macho.

A fin de tener un entendimiento más amplio sobre cómo se desarrollan estos especímenes, un equipo de investigadores de la Universidad de Sídney, estudió 11 abejas ginandromorfas de una sola colonia.

De sus análisis, los investigadores encontraron que 5 de las abejas estudiadas tenían ovarios normales, mientras que 3 tenían ovarios similares a los de una reina. Sólo un ginandromorfo tenía órganos reproductores masculinos normales, mientras que otros dos tenían órganos reproductivos parciales.

Los estudios genéticos revelaron que nueve de los 11 ginandromorfos tenían dos o tres padres, y sorprendentemente una hembra, no tenía un genoma nuclear materno, sino sólo dos paternos, un evento que sólo podría haber resultado de la fusión de esperma.

La abeja reina se aparea con varios machos, y después de establecer la colonia, pone huevos constantemente, algunos sin fertilizar.

Reproducción social de insectos

La investigadora Sarah E. Aamidor, entomóloga afiliada al Laboratorio de Comportamiento y Genética de Insectos Sociales, Ecología y Evolución de la Universidad de Sydney y autora principal del estudio, expresó:

“Este es el primer informe del caso de una abeja con dos padres y ninguna madre. Este espécimen creado por la fusión de dos espermatozoides, es el primer caso reportado en los haplodiploides y es un fenómeno interesante, considerando que los intentos de fusionar dos espermatozoides en mamíferos no han sido posible.”

Los investigadores no creen que el ginandromorfismo tenga algún beneficio para las abejas. Lo más probable es que la prevalencia de esta anomalía en la colonia estudiada, sea el resultado de una mutación genética en la reina, aunque no se sabe exactamente qué mutaciones genéticas hacen más probable la aparición de estos individuos ginandromorfos.

Los autores del estudio explican que este hallazgo enfatiza la flexibilidad para la reproducción social de insectos y estructuras sociales potencialmente novedosas a nivel de colonia, y amplía la comprensión de las inusuales formas en que los animales sexuales pueden fusionar sus genomas.

Referencia: Sex mosaics in the honeybee: how haplodiploidy makes possible the evolution of novel forms of reproduction in social Hymenoptera. Biology Letters, 2018. http://dx.doi.org/10.1098/rsbl.2018.0670