Al usar el transporte público, las personas se ven obligadas a caminar, lo que representa una oportunidad de oro para hacer ejercicio físico.

La obesidad es un problema de salud pública a nivel mundial. Al respecto, diversas investigaciones reflejan cifras alarmantes que demuestran que este problema está en constante ascenso. Sin embargo, los expertos aseguran que la implementación de políticas públicas adecuadas podría ayudar a solucionar este problema. En este caso, mejorar los sistemas de transporte público podría ser un paso en la dirección correcta.

Sobre este tema, un estudio reciente sugiere que mejorar los sistemas de transporte público podría ser beneficioso para la salud de las personas. Específicamente, se encontró que al aumentar el porcentaje de usuarios de los sistemas públicos de transporte, sería posible disminuir los índices de obesidad.

El uso del transporte público está asociado a menores índices de obesidad

La investigación estuvo a cargo de científicos adscritos a la Universidad de Illinois, quienes llevaron a cabo un análisis de los datos de salud, transporte y censos públicos recopilados desde el año 2001 hasta el 2009 en 227 condados de 45 estados de la mencionada nación norteamericana.

En este sentido, los investigadores se preguntaron si al aumentar la cantidad de usuarios del transporte público se podría observar un descenso en las tasas de obesidad. Así, para analizar la relación pura entre el uso de los sistemas públicos de transporte y la obesidad, se controló el efecto de variables tales como el estilo de vida de las personas, sus ingresos económicos, entre otras.

De esta manera, se llevó a cabo un análisis computacional usando como punto de referencia un condado hipotético de los Estados Unidos con una tasa de obesidad del 35%, en el que el 20% de las personas usan regularmente el transporte público, es decir, unos dos días a la semana, lo que totaliza unas once veces mensuales. Estos valores de referencia están basados en las tasas actuales de obesidad que se presentan en dicha nación.

Tras ejecutar el análisis, los investigadores descubrieron que al aumentar en un 1% la cantidad de personas que usan regularmente el transporte público, llevándolo desde el 20% al 21%, sería posible disminuir la tasa de obesidad desde el 35% al 34,527%; esto representa una disminución del 0,473%.

Aún más, se descubrió que por cada aumento de un punto porcentual de usuarios del transporte público, sería posible disminuir la obesidad en un 0,221%; esto quiere decir que la estrategia tiene efectos acumulativos. Si bien esta disminución podría parecer baja, los resultados sugieren que mejorar los sistemas de transporte público podría ser una solución viable y efectiva para mejorar la salud de las personas.

El transporte público obliga a las personas a ejercitarse

Dados los resultados, los investigadores concluyen que la implementación de políticas públicas, como la optimización del sistema de transporte público, podría traducirse en beneficios para la salud de las personas. En este caso, con tan solo aumenta un punto porcentual de la cantidad de personas que usan el transporte público, sería posible disminuir los índices de obesidad hasta en un 0,473%, lo que representa un avance prometedor.

Sobre esto, los expertos aseguran que cuando las personas optan por el transporte público en lugar de conducir un automóvil particular, se ven obligadas a ejercitarse. En pocas palabras, en lugar de salir de casa, entrar al vehículo y llegar a su destino, las personas se ven obligadas a caminar hasta alguna parada de transporte y posteriormente hasta su destino. Esto ofrece oportunidades únicas de poner en práctica actividades físicas que se traducen en un mejor estado de salud.

No obstante, teniendo en cuenta que se trata de una estimación general, aún quedan por determinar los efectos y las implicaciones individuales de esta estrategia. En pocas palabras, se sabe que en la medida en la que más personas usen el transporte público, las tasas de obesidad tenderán a disminuir. Sin embargo, esto no implica que una persona específica tenga menos riesgos de desarrollar obesidad.

Aun así, todo parece indicar que las inversiones en torno a la optimización de los sistemas de transporte público representan una estrategia eficiente en la lucha contra la obesidad; además, esto resulta más amigable con el medio ambiente. Por último, los investigadores planean continuar la línea de investigación, incluyendo métodos de transporte como Uber y los programas de bicicletas compartidas.

Referencia: Is promoting public transit an effective intervention for obesity?: A longitudinal study of the relation between public transit usage and obesity, (2018). https://doi.org/10.1016/j.tra.2018.10.027