En las sociedades humanas modernas se ha observado que las mujeres experimentan una mayor longevidad, sin embargo, presentan mayores tasas de discapacidad y mala salud que los hombres.

Esta diferencia de género se ha denominado “la paradoja de la supervivencia y la salud masculina – femenina”, y aunque sus causas no se conocen bien, se necesita cierta resolución para asegurar un envejecimiento saludable.

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Base genética

Si bien se ha propuesto que las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres pueden contribuir a la paradoja, la observación constante de una menor mortalidad femenina, pero una salud más pobre en las poblaciones de todo el mundo, sugiere que esta paradoja tiene, al menos en parte, una base genética.

Aunque las mujeres de edad avanzada experimentan una mayor longevidad, presentan mayores tasas de discapacidad y mala salud que los hombres mayores.

A tal efecto, un equipo de investigadores de la Universidad de Exeter en Reino Unido, realizó un estudio cuyos resultados sugieren que el conflicto sexual intralocus, genes que benefician a un sexo en detrimento del otro, podría explicar por qué las mujeres son menos sanas que los hombres en la edad avanzada.

En los seres humanos, la supervivencia, la fertilidad y el rendimiento general muestran patrones de disminución específicos del sexo con la edad.

Sorprendentemente, las mujeres dejan de reproducirse décadas antes de morir, mientras que los hombres pueden reproducirse a lo largo de su vida adulta.

Hasta ahora, el conflicto sexual no se ha considerado como un factor impulsor de la paradoja de la supervivencia y la salud masculina – femenina, pero dada la existencia de la menopausia, que permite la selección al sesgo de los valores alélicos hacia el final de la vida en beneficio masculino, existe un enorme potencial para que los conflictos sexuales estén en el centro de esta paradoja y, al reconocer su papel, se puede entender mejor qué se puede hacer al respecto.

Para probar formalmente la hipótesis del conflicto sexual intralocus, los investigadores utilizaron modelos matemáticos en humanos y datos experimentales sobre moscas (Drosophila), para demostrar que tales genes pueden propagarse fácilmente y que surten efecto después de que se detiene la reproducción femenina.

Predicciones confirmadas

Los investigadores explican que para que el conflicto sexual intralocus explique la paradoja, se deben acumular los alelos antagónicos con beneficios masculinos de efectos de acción tardía.

Los modelos matemáticos mostraron teóricamente que bajo supuestos de costos y beneficios biológicamente realistas, tales alelos antagónicos pueden acumularse.

Conocer las causas de la paradoja de la supervivencia y la salud masculina – femenina podría asegurar un envejecimiento saludable.

En complemento, los datos experimentales sobre moscas respaldaron los hallazgos de los modelos matemáticos en humanos, ya que los investigadores evidenciaron que los genes que eran mejores en la reproducción masculina en la edad avanzada, tendían a ser peores para las hembras.

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El investigador David J. Hosken, académico en el Centro de Apoyo a la Investigación en Ciencia e Ingeniería de la Universidad de Exeter y coautor del estudio, se refirió a los resultados y comentó:

“Nuestros datos apoyan ampliamente las predicciones y sugieren que el conflicto sexual intralocus podría ayudar a explicar la paradoja de salud y supervivencia masculina – femenina.”

Referencia: Intralocus sexual conflict can resolve the male-female health-survival paradox. Nature Communications, 2018. https://doi.org/10.1038/s41467-018-07541-y

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