Aunque el sector de las criptomonedas actualmente se enfrenta al escrutinio de diversos gobiernos de todo el mundo, lo cierto es que el formato de la Ofertas Iniciale de Moneda (ICO, por sus siglas en inglés) ha sido el sector más afectado por las regulaciones.

Además de las evidentes críticas de los reguladores por no considerarse ‘valores financieros’, los tokens promovidos por las ICOs pueden ser la punta de lanza de estafas hacia los inversionistas, sobre todo si se cuenta con buena publicidad en Internet de la mano de un influencer de criptomonedas.

Una investigación de Reuters publicada ayer, cita el ejemplo de una startup llamada Hacken, que tenía como objetivo recaudar al menos US$ 3 millones en 2017 producto de la venta de tokens. Para lograrlo, hizo un estudio de las 100 personalidades más reconocidas en las redes sociales para comprar análisis positivos de sus proyectos.

Al parecer, Hacken pagó al influencer Christopher Green, presentador de Alternative Media Television, la cantidad de US$ 7,500 para que este publicara un análisis positivo de su token. El video con las opiniones favorables a la ICO de Hacken fue publicado en YouTube el pasado mes de junio.

El informe de Reuters describe esta situación como una maquinaria de exageraciones donde se debe pagar por ‘estar en el juego’. Lo preocupante, según el medio, es que muchos de estos análisis no se corresponden con la realidad de la ICO, por lo que muchos inversionistas se han visto afectados por promesas de inversión que no se cumplen o proyectos de blockchain que no terminan de concretarse.

La variedad de precios que manejan los influencers por sus servicios de análisis positivos de ICOs no se conoce, ya que los precios varían según la oferta de la startup y la magnitud del proyecto. Otra de las situaciones preocupantes es que este tipo de prácticas no viola ninguna legislación actual, pero las interrogantes éticas de recurrir a este tipo de publicidad siguen sobre la mesa.