Del mismo modo en que las lunas orbitan los planetas, los planetas orbitan a las estrellas y las estrellas orbitan los núcleos galácticos, las galaxias son orbitadas por otras galaxias.

Utilizando los datos del satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), un equipo de astrónomos ha descubierto una nueva galaxia orbitando nuestra Vía Láctea.

Galaxia fantasmal

La galaxia, llamada Antlia 2, está ubicada a unos 130.000 años luz de la Tierra en la constelación de Antlia. Hasta ahora, ha evitado la detección humana gracias a su densidad extremadamente baja, así como a un escondite perfectamente elegido: detrás del brillante disco central de la Vía Láctea.

Satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea, un telescopio espacial que mide los movimientos y las propiedades de más de mil millones de estrellas en y alrededor de la Vía Láctea.

Este gigante recientemente descubierto es similar en tamaño a otra de las galaxias satélite de la Vía Láctea: La Gran Nube de Magallanes, con un tamaño físico gigantesco de alrededor de 2,9 kiloparsecs (unos 9.460 años luz), y a pesar de su gran dimensión, es increíblemente débil.

Antlia 2 es tan débil que se ha descrito con el brillo de superficie más bajo conocido de cualquier sistema y es aproximadamente 100 veces más difusa que las llamadas galaxias ultra difusas que pueblan el universo.

El equipo encontró la escurridiza galaxia en una búsqueda de satélites de la Vía Láctea, basada en un tipo de estrellas muy antiguas y pobres en metales conocidas como RR Lyrae, las cuales se encuentran comúnmente en galaxias enanas y cúmulos globulares.

Los investigadores notaron un grupo de estas estrellas, pero cuando comprobaron la ubicación en las bases de datos de objetos conocidos, supuestamente no había nada allí. Así que realizaron más observaciones y lograron obtener los espectros de 100 estrellas gigantes rojas.

Todas las estrellas que estudiaron se movían juntas, lo que confirmaba la existencia de la enorme y hasta ahora desconocida Antlia 2.

De izquierda a derecha: la Gran Nube de Magallanes, la Vía Láctea y la muy difusa Antlia 2.

Un tamaño difícil de explicar

Los investigadores también pudieron deducir la masa de la galaxia, y resultó ser mucho más baja de lo esperado para un objeto de su tamaño.

Al respecto, el Dr. Sergey Koposov, profesor en el Departamento de Física de la Universidad Carnegie Mellon y coautor del hallazgo, expresó:

“La explicación más simple de por qué Antlia 2 parece tener tan poca masa en la actualidad, es que las mareas gravitacionales galácticas de la Vía Láctea la están desarmando.”

Aunque para muchos esta explicación resulta plausible, la desproporción entre el gigantesco tamaño de la galaxia y su masa, es difícil de explicar.

Normalmente, a medida que las galaxias pierden masa con las mareas gravitacionales, se encogen, no crecen. Esto significa que probablemente Antlia 2 debió ser mucho más grande de lo que es ahora, aunque eso está por ser determinado.

Referencia: The hidden giant: discovery of an enormous Galactic dwarf satellite in Gaia DR2. arXiv, 2018. https://arxiv.org/abs/1811.04082