Las mitocondrias son estructuras productoras de energía que se encuentran en todas y cada una de las células de los organismos vivos. Por lo general, estas estructuras se heredan únicamente de la madre.

Sin embargo, se han identificado más de una docena de casos en los Estados Unidos en los que personas de distintas familias han heredado mitocondrias tanto de sus madres, como de sus padres. Esto representa una oportunidad única para estudiar la historia evolutiva del ser humano, además de evaluar las posibles consecuencias de estas excepciones a la regla habitual.

No solo las madres transmiten sus mitocondrias a su descendencia

Las mitocondrias son las estructuras encargadas de producir la energía que nuestras células necesitan para funcionar. En este sentido, todas nuestras células contienen muchas mitocondrias.

Generalmente, heredamos estas células de nuestras madres; así, si bien las mitocondrias de nuestros padres entran en el óvulo gracias a los espermatozoides, en el ser humano, estas estructuras tienen etiquetas químicas que determinan su destrucción.

Al final, las células del embrión se desarrollaran únicamente con mitocondrias heredadas de la madre. No obstante, se han descubierto casos que representan la excepción a la regla. Por ejemplo, en 2002, se descubrió que las células de un hombre tenían una mezcla de mitocondrias paternas y maternas.

En la misma línea, un equipo del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati, en Estados Unidos, ha encontrado pruebas irrefutables de que los padres también pueden transmitir sus mitocondrias a su descendencia. Específicamente, han identificado a 17 personas de diferentes familias con mitocondrias heredadas de sus padres.

El primer caso se trata de un paciente que sufría de fatiga y dolores musculares, ante lo que los especialistas sospecharon de mutaciones mitocondriales. Al analizar de cerca la situación, se descubrió que este individuo había heredado mitocondrias tanto de su madre como de su padre, desarrollando una mutación en las mitocondrias provenientes de este último.

Adicionalmente, se descubrió que otros miembros de su familia también tenían mitocondrias tanto paternas como maternas en sus células. A partir de allí, estudiaron a otras personas con síntomas de enfermedades mitocondriales, lo que les permitió descubrir otras dos familias en las que se evidenciaba esta extraña situación.

Existe una razón evolutiva que impide que los padres transmitan sus mitocondrias

En resumen, se ha encontrado que las personas podrían heredar las mitocondrias paternas y maternas, a pesar de que por lo general, son las mitocondrias maternas las que prevalecen. Esto podría romper los paradigmas existentes sobre el fenómeno. Al respecto, las investigaciones sugieren que estas personas tienen mutaciones genéticas que interrumpen los mecanismos encargados de impedir que las mitocondrias paternas se transmitan a los hijos.

En este sentido, de acuerdo a los expertos, la mezcla de mitocondrias podría resultar beneficiosa a corto plazo para compensar posibles mutaciones mitocondriales dañinas heredadas de la madre. No obstante, a largo plazo, esto pudiese alterar la capacidad evolutiva de eliminar las malas mutaciones, pues permanecen escondidas.

En pocas palabras, si bien este mecanismo podría evitar consecuencias negativas asociadas a ciertas mutaciones genéticas heredadas de la madre, al permanecer ocultas, estas mutaciones pasarían de generación en generación, afectando la historia evolutiva. Sin embargo, hasta el momento no se tienen suficientes casos como para obtener conclusiones definitivas.

Referencia: Biparental Inheritance of Mitochondrial DNA in Humans, (2018). https://doi.org/10.1073/pnas.1810946115