Un reporte de Reuters señala que la Suprema Corte de Estados Unidos escuchará este lunes la apelación de Apple, ante una demanda impuesta hace siete años atrás por el usuario Robert Pepper, donde argumenta que la compañía de Cupertino mantiene un monopolio ilegal con las aplicaciones de la App Store.

En 2011, el principal demandante Robert Pepper y tres usuarios de iPhone, establecieron una demanda en contra de Apple por supuesto enriquecimiento ilícito, asegurando que la compañía vende sus aplicaciones privadas a un sobreprecio y por bloquear las aplicaciones de terceros.

Desempolvan el caso 

Aunque los demandantes inicialmente acusaron a Apple de violar las leyes federales antimonopolio, al exigir que las aplicaciones se vendan a través de Apple App Store y cobrar una comisión del 30 por ciento de las compras, el caso se desestimó en 2014 cuando Apple ganó la sentencia.

Apple monopolizó ilegalmente la distribución de aplicaciones de iPhone, y las comisiones cobradas a los desarrolladores de aplicaciones inflan los precios que los consumidores finalmente pagan por las aplicaciones .

Sin embargo, en 2017 la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito revirtió esa decisión, desempolvando el caso y dejando a Apple nuevamente sobre el ojo público.

As bajo la manga

No obstante, la compañía de Cupertino tenía un as bajo la manga pues decidió acudir a la doctrina del Ladrillo de Illinois para apelar la demanda.

La doctrina del Ladrillo de Illinois, es una sentencia establecida por la Suprema Corte en 1977, que señala que  “compradores indirectos” no pueden demandar a una empresa por daños antimonopolios.

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Aunque Pepper asegura que Apple se encarga de la venta directa de aplicaciones a los usuarios de la App Store, la empresa de Cupertino alega que los usuarios de iOS compran las aplicaciones de desarrolladores que contratan los servicios de la tienda. En este caso, Apple coloca  a los desarrolladores como sus compradores directos y no a los usuarios de las aplicaciones de iOS.

Ahora todo queda en manos de la Suprema Corte que este lunes escuchará las declaraciones de los demandantes y demandados, para considerar si Apple es realmente culpable o que en efecto Pepper y los otros demandantes no están en posición de compradores directos.

Los demandantes, así como los grupos de vigilancia antimonopolio, dijeron que cerrar las puertas de los tribunales para aquellos que compran productos finales socavaría la aplicación de la ley antimonopolio y permitiría que el comportamiento monopolístico se expanda sin control. Los demandantes fueron respaldados por 30 fiscales generales del estado, incluidos los de Texas, California y Nueva York.

En definitiva este caso dependerá de cómo los jueces tomen los argumentos de Apple. Si decide que la compañía maneja un monopolio ilegal en la App Store podría tener que reembolsar miles de dólares a los demandantes, así como permitir las aplicaciones de terceros de iOS.

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