Aunque por siglos el cerebro humano ha sido meticulosamente estudiado, aún quedan secretos por descubrir. En su laberíntica estructura, un equipo de investigadores descubrió una región hasta ahora desconocida, un territorio inexplorado justo en la base de nuestros cráneos.

La región recién identificada, que hasta ahora no se ha observado en otros animales, puede ser responsable del control motor extremadamente fino, lo que nos brinda la capacidad única de ejecutar acciones como tocar el piano o realizar una cirugía.

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Una estructura única

La región fue denominada como núcleo endorestiforme, debido a que se encuentra ubicada dentro (endo) del pedúnculo cerebeloso inferior, también llamado cuerpo restiforme. Tiene aproximadamente el tamaño de un guisante y se sienta en la parte posterior del cráneo, en la base del cerebro.

La región recién identificada puede ser responsable del control motor extremadamente fino.

El núcleo endorestiforme está incrustado en una importante carretera neuronal que une la médula espinal y el cerebro. Se sabe que esta parte del cerebro está involucrada en cómo controlamos el movimiento de nuestro cuerpo.

En general, los cerebros humanos se parecen mucho a los cerebros de monos, sólo que más grandes. Pero cuando los investigadores trataron de identificar el núcleo endorestiforme en otros primates, no pudieron encontrarlo. Al parecer, se trata de una estructura única del cerebro humano involucrado en el control del movimiento.

Los investigadores confirmaron la existencia de esta estructura cerebral gracias a una técnica de tinción cerebral relativamente nueva desarrollada para hacer que las imágenes de los tejidos cerebrales sean más claras.

Determinar su función

Estos tintes se dirigen a los productos celulares que se fabrican activamente, como los neurotransmisores, y proporcionan una imagen cartográfica de los tejidos del cerebro, lo que permite diferenciar los grupos neuronales por su función, en lugar de la forma tradicional de separarlos por el aspecto de las células, revelando lo que se conoce como la quimioarquitectura del cerebro.

Profesor George Paxinos, el reconocido neurocientífico que encabezó el hallazgo.

En referencia al hallazgo, el neurocientífico George Paxinos, investigador afiliado al Neuroscience Research Australia (NeuRA) y líder del equipo que realizó el hallazgo, comentó:

“No hay nada más gratificante para un neurocientífico que encontrar un área previamente desconocida del cerebro humano. Queda por determinar la función de esta región cerebral recién descubierta, pero ahora que se ha mapeado, será posible que la comunidad científica en general la estudie”.

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Los investigadores manifiestan que para determinar la función del núcleo endorestiforme, es posible que se tenga que esperar a una resonancia magnética de mayor resolución que sea capaz de estudiarla en una persona viva.

En cuanto a las implicaciones del hallazgo, el profesor Paxinos señala que el descubrimiento de nuevas áreas del cerebro ayuda a los científicos a comprender mejor las enfermedades, así como probar nuevos tratamientos para diversos trastornos neurodegenerativos, como el Alzheimer, el Parkinson y la epilepsia, entre otros.

Referencia: Human Brainstem: Cytoarchitecture, Chemoarchitecture, Myeloarchitecture. https://goo.gl/UZAtdw

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