Durante mucho tiempo se ha pensado que existe un vínculo entre el riesgo de enfermedad cardíaca y la enfermedad de Alzheimer, y luego de estudiar el ADN de más de 1,5 millones de personas, un equipo de investigadores ha descubierto una conexión genética entre las dos condiciones.

Los investigadores analizaron las diferencias en el ADN de pacientes con factores genéticos que contribuyen a cualquiera de las afecciones, y localizaron 90 puntos en el genoma que parecen desempeñar un papel en el riesgo para ambas condiciones, seis de los cuales parecían ser particularmente significativos.

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Genética común compartida

La creciente evidencia clínica y epidemiológica ha señalado un vínculo entre la enfermedad cardíaca y la enfermedad de Alzheimer, pero la relación biológica entre las dos condiciones ha sido controvertida.

Los hallazgos sugieren que es posible reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer en algunas personas al controlar su salud cardiovascular.

Muchos pacientes diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer también muestran signos de enfermedad cardiovascular, y los estudios postmortem revelan que los cerebros de muchos pacientes de Alzheimer muestran signos de enfermedad vascular.

Estas observaciones llevó a considerar la posibilidad de prevenir el Alzheimer mediante el tratamiento de los síntomas cardiovasculares, pero los pocos progresos en este sentido han puesto en duda la factibilidad de este enfoque.

Los resultados de este estudio muestran que la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad cardiovascular comparten una genética común en algunas personas, lo que plantea nuevas dudas sobre si esta biología compartida podría ser objetivo para moderar o prevenir ambas condiciones.

Para identificar las variantes genéticas que confieren riesgo tanto de enfermedad cardiovascular como de enfermedad de Alzheimer, los investigadores utilizaron técnicas estadísticas que les permitieron combinar múltiples estudios de asociación a gran escala del genoma (GWAS), un tipo de estudio genético que establece vínculos entre varios estados patológicos y variaciones ampliamente compartidas en el código genético.

Apuntando a los genes 

Este análisis permitió identificar 90 puntos en el genoma donde las variantes específicas de ADN aumentaron las posibilidades combinadas de los pacientes de desarrollar tanto la enfermedad de Alzheimer como los niveles elevados en la sangre de las moléculas de lípidos, incluidos el colesterol y los triglicéridos, que son factores de riesgo comunes para la enfermedad cardiovascular.

Los investigadores analizaron las diferencias en el ADN de pacientes con factores genéticos que contribuyen a cualquiera de las afecciones encontrando un vínculo entre la enfermedad cardiaca y el Alzheimer.

Los investigadores confirmaron que seis de estas 90 regiones tenían efectos muy fuertes en la enfermedad de Alzheimer y niveles elevados de lípidos en la sangre.

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Aunque el estudio encontró que los genes que influyen en el metabolismo de los lípidos también estaban relacionados con el riesgo de enfermedad de Alzheimer, los genes relacionados a otros factores de riesgo cardiovascular, como el índice de masa corporal y diabetes tipo 2, no parecen contribuir al riesgo genético de Alzheimer.

Si bien se requiere de más estudios, los nuevos hallazgos sugieren que si los investigadores pudieran atacar los genes y las proteínas correctas, en algunas personas podría ser posible reducir el riesgo de enfermedad cardiaca y de Alzheimer.

Referencia: Dissecting the genetic relationship between cardiovascular risk factors and Alzheimer’s disease. Acta Neuropathologica, 2018. https://doi.org/10.1007/s00401-018-1928-6

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