Los wombats son unos pequeños animales australianos que pertenecen a la familia de los marsupiales diprotodontos; su apariencia es similar a la de un oso musculoso, de pequeño tamaño y patas sumamente cortas. Una particularidad de los wombats es la forma que adoptan sus heces. Curiosamente, las heces de estos pequeños animales tienen forma de cubo.

En líneas generales, la forma cúbica es sumamente extraña en la naturaleza, por lo que estos excrementos en particular han sido un misterio para la ciencia por mucho tiempo. Al respecto, se plantea que la sequedad de las heces de los wombats pudiese ser la clave de esta extraña forma; sin embargo, un estudio reciente parece haber descubierto otros datos interesantes.

Las heces de los wombats tienen una extraña forma cúbica

Las estructuras en forma de cubo no son frecuentes en la naturaleza; esto se debe a que para crear superficies planas y esquinas afiladas se requieren grandes cuotas de energía. De hecho, los wombats son los únicos animales conocidos que producen excrementos en forma de cubo, por lo que representan una oportunidad de oro para estudiar cómo se forman estas estructuras en la naturaleza.

Hasta el momento, la única explicación que se tenía sobre el fenómeno giraba en torno a la falta de humedad de los excrementos de este animal. Los wombats viven en ambientes sumamente secos, por lo que su organismo se ve obligado a extraer hasta la última gota posible de humedad de su comida; de hecho, los wombats son los mamíferos que producen las heces más secas.

Aún más, se ha observado que los wombats que viven en zoológicos, donde las condiciones son más favorables y la alimentación es más balanceada, producen heces con una forma visiblemente menos definida. No obstante, un estudio reciente podría ofrecer una explicación alternativa.

El intestino de los wombats le da la forma cúbica a sus excrementos

Tradicionalmente, se planteaba que la forma cúbica de las heces de los wombats se debe a la escasa humedad que poseen estos excrementos. Sin embargo, Patricia Yang, experta en Hidrodinámica de fluidos en el Instituto de Tecnología de Georgia, podría tener algo que decir al respecto. Para investigar este fenómeno, Yang y su equipo analizaron la morfología de los intestinos de dos wombats que habían muerto.

De esta manera, descubrieron que sus heces adquieren esta particular forma poco antes de salir del organismo. Específicamente se observó que el cubo de excrementos se forma en el último 8% del intestino de los wombats.

En función de esto, los investigadores concluyen que las heces de los wombats adquieren su forma cúbica justo al final del aparato excretor, en función de las variaciones en la elasticidad de sus paredes intestinales; es decir, gracias a la rigidez de sus intestinos, las heces de estos animales adquieren una forma de cubo. Adicionalmente, la falta de humedad de los excrementos favorece que los excrementos retengan su forma después de salir.

Finalmente, de acuerdo a los expertos, la forma cúbica de sus heces, le permite a los wombats construir cercas de heces en las fronteras de su territorio; estos animales tienen una visión pobre, lo que significa que deben colocar las heces a nivel de las fosas nasales para que otros miembros de esta especie puedan percibirlas. En este sentido, la forma cúbica de los excrementos facilita la tarea de marcar su territorio para mantener alejados a otros miembros de su especie.

Referencia: Yang, P., Chan, M., Carver, S. y Hu, D. (2018). How do wombats make cubed poo?. 71st Annual Meeting of the APS Division of Fluid Dynamics

Más en TekCrispy