Una escuela privada en Asheville, Carolina del Norte se vio afectada por lo que parece ser el mayor brote de varicela conocido en los Estados Unidos, en los últimos años, y, las causas podrían estar ligadas a la existencia de una vasta comunidad anti-vacunas en la zona, ya que, así como lo comenta el diario local Citizen Times, 110 de los 152 alumnos no tenían la vacuna puesta, y eso ha podido significar el inicio del brote.

Por su parte, el estado de Carolina del Norte permite la objeción a la vacuna, alegando motivos religiosos. De hecho, esta es la razón por la que el colegio Waldorf de Asheville – donde se desarrolló el evento- encabeza la lista de colegios privados que presentan más objeciones a la vacunación. Sin embargo, mientras unos padres le temen a los efectos secundarios de la vacuna, otros exponen a sus hijos a “fiestas de varicela” para que de esa manera se vuelvan inmunes a la enfermedad.

Eventos que se propagan por medio de las redes sociales

Antes, de la existencia de la vacuna, las fiestas de varicela fueron una práctica común para las comunidades anti-vacunas. Actualmente, estas se han vuelto algo clandestinas, al punto de ser organizadas mediante las redes sociales. Aquellos padres que creen fielmente en que la vacuna es peligrosa e ineficaz se hacen de la tarea de formar grupos en Facebook, para así realizar eventos e invitar a otros.

Relacionista pública de Facebook renuncia en plena crisis de la compañía

Aun cuando la presencia de estas fiestas en los medios sociales no son un fenómeno nuevo, estos grupos se hicieron noticia en Colorado, donde los funcionarios de salud pública se vieron en la necesidad de recordar a la comunidad que la varicela puede ser algo muy grave, especialmente en adultos, mujeres embarazadas, bebés, entre otros.

Es lamentable cómo el aumento de las redes sociales ayudó a introducir nuevas maneras de difundir mensajes erróneos acerca de los tratamientos médicos. Por ejemplo, a través de un nuevo documento de trabajo, la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés) sostiene que los grupos de Facebook sirven como cámaras de eco en contra de la vacunación, lo que solo estaría reforzando información engañosa.

Un pequeño número de usuarios publica una cantidad desproporcionadamente grande de contenido en estos grupos. Pero luego, compartir por los miembros lo difunde más allá de los grupos a la comunidad en general, algo que sucede en Facebook en otras situaciones.

Sin embargo, en una conversación que sostuvo Quartz con el equipo de Facebook, estos últimos aseguraron que el contenido en contra de la vacunación, por sí mismo, no incumple con las pautas de la comunidad de la plataforma, y, que no creen que eliminar este tipo de contenido sea una manera productiva de combatir con la difusión de información errónea.

Más en TekCrispy