Con el pasar de los años, se ha observado que las personas retrasan cada vez más el momento de tomar la decisión de tener hijos; esto se evidencia al analizar las edades promedio en las que las personas se convierten en padres. Específicamente, durante los últimos 30 años, la edad de los padres ha aumentado progresivamente.

Al tomar esta decisión, es necesario considerar algunos factores asociados a la edad de los padres que pudiesen comprometer la idea de tener hijos, tales como las posibles consecuencias de salud para los hijos, las probabilidades de lograr un embarazo, el costo asociado al proceso de concepción, entre otros. Por lo tanto, es importante tener en cuenta la edad a la que se decide tener hijos y las implicaciones asociadas a esto.

Lo que debes saber sobre el mito del amor post parto

¿Cuáles son las implicaciones de retrasar la decisión de tener hijos?

La edad de los padres es de suma importancia a la hora de concebir a sus hijos. Diversas investigaciones han demostrado que las personas que tienen hijos a edades más avanzadas pueden verse obligadas a afrontar diversos riesgos.

Por ejemplo, se ha demostrado que los niños nacidos de mujeres con más de 35 años y hombres de más de 45 años, tienen mayores riesgos de sufrir enfermedades genéticas que podrían afectar su desarrollo neurológico; específicamente, se observa un incremento de las probabilidades de que los hijos desarrollen esquizofrenia, autismo y otros padecimientos.

En la misma línea, a medida que los padres envejecen, les resulta más complicado lograr un embarazo. De hecho, una de cada seis mujeres de entre 35 y 39 años de edad, encontrará dificultades tras un año de intentar quedar embarazada. Por su parte, uno de cada cuatro hombres de más de 40 años, tendrá dificultades en torno al proceso de concepción. Aún más, de acuerdo a modelos analizados, si una mujer espera hasta los 30 años  para tener hijos, sus probabilidades de quedar embarazada disminuirán hasta un 9%.

Adicionalmente, si bien existen métodos de reproducción asistida, estos tienen serias implicaciones que deben ser consideradas concienzudamente. Por ejemplo, se ha demostrado que las técnicas de reproducción asistida tienen un índice de eficacia cada vez menor a medida que las personas tienen edades superiores.

En el caso de las mujeres con más de 30 años, las probabilidades de lograr un embarazo pasarían del 9% a tan solo el 13%. En la misma línea, estos métodos pudiesen estar aumentar el riesgo de que los niños desarrollen algún tipo de discapacidad.

Esta es la mejor edad para tener hijos

Las decisiones en torno a la planificación familiar deben tomarse con total conciencia de todos los factores implicados, como la edad de los padres.

Para concretar, se ha demostrado que la edad de los padres un factor que debe ser tomado en cuenta a la hora de tomar la decisión de tener hijos. En la medida en la que las personas envejecen, aumentan las probabilidades de que los niños desarrollen algún problema que comprometa su calidad de vida y, al mismo tiempo, disminuyen las probabilidades de un embarazo.

Así, si bien las técnicas de reproducción asistida pudiesen ser una solución, se ha observado que las tasas de éxito asociadas a esta tecnología también disminuyen en función de la edad de las personas. Igualmente, al usar técnicas de reproducción asistida, los padres corren el riesgo de verse obligados a afrontar un parto prematuro, lo que podría afectar la salud de los niños, entre otras consecuencias.

Las personas que nacen con bajos niveles de vitamina D tienen mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia

En función de esto, los científicos se muestran enfáticos en torno a la idea de que, efectivamente, existe una edad correcta para tener hijos. Para las mujeres el límite son los 35 años, mientras que para los hombres, el límite son los 40 años.

En pocas palabras, la mejor edad para tener hijos para las mujeres es entre los 20 hasta los 35 años; por su parte, para los hombres, el rango de edad va entre los 20 y los 40 años. En este sentido, queda claro que retrasar la planificación familiar puede implicar ciertos riesgos, tanto para los padres como para los hijos, que deben ser considerados exhaustivamente.

Referencias:

  1. The longer-term health outcomes for children born as a result of IVF treatment: Part I–General health outcomes. https://doi.org/10.1093/humupd/dms062
  2. Can assisted reproduction technology compensate for the natural decline in fertility with age? A model assessment. https://doi.org/10.1093/humrep/deh304
  3. Which career first?.  https://doi.org/10.1136/bmj.331.7517.588

Más en TekCrispy