La Dirección Rumana para la Investigación del Crimen Organizado y el Terrorismo (DIICOT) está investigando la forma en que se financia el movimiento subversivo “Rezist”. La principal sospecha es que lo hace a través de criptomonedas.

Así lo afirma la prensa local, que además señala que se han rastreado las transacciones de criptomonedas vinculadas al movimiento Rezist. Encontraron que se han realizado 403 transacciones, por un valor total de 14.9 millones de dólares.

Según el artículo, el fiscal a cargo del caso está investigando el hecho de que todas las transacciones podrían haber sido realizadas por la Fundación Stefan Batory de Polonia, una organización en asociación con George Soros.

Recordemos que Soros es un magnate, multimillonario y especulador financiero​ húngaro de origen judío que ganó fama por ser el hombre que provocó la quiebra del Banco de Inglaterra en 1992.

Las autoridades están preocupadas por la fuente de financiamiento para las protestas del 10 de agosto, donde un número notable de ciudadanos que habían emigrado regresaron a Rumania para participar. La acción culminó en una serie de incidentes violentos: más de 500 heridos, 30 de ellos agentes policiales.

El motivo de las protestas fue exigir la renuncia del primer ministro socialdemócrata Viorica Dancilă. Y es que Rumania es conocida por ser uno de los países más corruptos de Europa.

La corrupción no deja que el país se desarrolle como debiera, ¿cómo puede ser que no hayamos logrado construir ni siquiera un kilómetro de autovía en los dos últimos años?” declaró uno de los participantes de las protestas.

En febrero del 2017 Rumania también vivió una ola de protestas por la polémica decisión del gobierno de despenalizar varios casos de corrupción. Sin embargo, el DIICOT no vinculó a los grupos investigados con dichas protestas.

Rumanía, que entró en la Unión Europea en 2017, sigue bajo la vigilancia de Bruselas en materia de corrupción e independencia de la Justicia, y fue criticada por la Comisión Europea por la falta de avances.