Para muchas mujeres alrededor del mundo, los dolores menstruales representan un verdadero problema; así cada 28 días aproximadamente, estas mujeres deben lidiar con intensos dolores que puede afectar diferentes áreas de su vida, llegando a ser, incluso, incapacitantes. Sin embargo, este fenómeno no ocurre de la misma forma para todas las mujeres y, de acuerdo a los resultados de una investigación, la alimentación recibida durante la infancia pudiese tener algo que ver.

Específicamente, un estudio reciente sugiere que las mujeres que fueron alimentadas con leche de soya durante su infancia, tienen más probabilidades de sufrir intensos dolores menstruales durante su juventud; asimismo, estas mujeres suelen tener una mayor disposición a ingerir anticonceptivos hormonales, con el objetivo de disminuir el dolor y aliviar el malestar.

La alimentación durante la infancia puede aumentar el riesgo de sufrir dolores menstruales

Los dolores menstruales pueden ser incapacitantes para una buena parte de las mujeres; esto puede deberse a múltiples factores, como endometriosis, ovarios poliquísticos, entre otros. Sin embargo, de acuerdo a los resultados de un estudio, la alimentación que reciben las mujeres durante la infancia puede influir sobre las probabilidades de experimentar intensos cólicos menstruales.

La investigación estuvo a cargo de Kristen Upson, quien se desempeña como epidemióloga en el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. Así, para llegar a esta conclusión, Upson, junto a un equipo de investigadores, analizó la información de 1.553 mujeres de origen afroamericano, con edades comprendidas entre los 23 y los 35 años; esta base de datos pertenece a un estudio que pretendía identificar los factores de riesgo de desarrollo de fibromas uterinos.

Específicamente, se trabajó con información respecto a su alimentación durante la infancia, su historial de consumo de medicamentos, así como también la experiencia de estas mujeres respecto al dolor menstrual y otros malestares asociados a la menstruación durante su juventud. En total, se observó que 200 mujeres de la muestra recibieron una alimentación basada en leche de soya durante etapas tempranas de desarrollo en la infancia.

Asimismo, se encontró que la exposición a la leche de soya durante la infancia aumenta las probabilidades de experimentar intensos dolores menstruales hasta en un 50%; adicionalmente, estas mujeres muestran una mayor tendencia a usar píldoras anticonceptivas con el objetivo de aliviar el dolor.

La leche de soya podría afectar el desarrollo uterino

En resumen, los investigadores observaron que la alimentación basada en leche de soya durante la infancia puede aumentar el riesgo de padecer cólicos menstruales severos durante la juventud; esto trae como consecuencia que estas mujeres tienen una mayor disposición a usar anticonceptivos hormonales.

Aún más, se encontró una relación entre la alimentación con leche de soya y los riesgos de desarrollar endometriosis, una enfermedad en la que el tejido que reviste al útero crece fuera de este, ocasionando un intenso malestar en las mujeres durante la menstruación.

En la misma línea, se observó que las mujeres que fueron alimentadas con soya experimentaban un sangrado más intenso durante la menstruación y un mayor riesgo de desarrollar fibromas uterinos.

Si bien las causas concretas de este fenómeno no se han aclarado, diversas investigaciones demuestran que el consumo de sustancias que imitan a los estrógenos, como la genisteína de la soya, influye sobre la expresión genética de las células del aparato reproductor, lo que puede afectar el desarrollo del útero. De hecho, experimentos con ratones han demostrado que la administración de genisteína en etapas tempranas de desarrollo afecta el desarrollo uterino, así como a otros tejidos, como los ovarios, la hipófisis y el hipotálamo.

Por tanto, la recomendación es mantener la leche materna, en la medida de lo posible, como principal fuente de nutrición durante la infancia temprana. Finalmente, los investigadores se han propuesto continuar investigando los factores, peri, para y postnatales que pudiesen influir sobre las probabilidades de que las mujeres experimenten dolores menstruales en su juventud.

Referencia: Soy-based infant formula feeding and menstrual pain in a cohort of women aged 23–35 years, (2018). https://doi.org/10.1093/humrep/dey303

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