El gobierno de Nicolás Maduro ha estado recibiendo ayuda del fabricante chino, ZTE, para ejercer un mecanismo de control sobre sus ciudadanos a través del conocido Carnet de la Patria.

Según un reportaje de Reuters, el gobierno venezolano creó esta tarjeta de identificación ciudadana con pretensiones que van más allá de darles beneficios sociales a sus ciudadanos, como cajas de comida –las conocidas CLAP–, pensiones para jubilados, acceso a programas de salud y bonos de dinero.

El Gran Hermano Bolivariano

Anthony Daquin, ex asesor de seguridad de la información del Ministerio de Justicia venezolano. Foto: Yuri Gripas/Reuters

En su reportaje, Reuters cita el testimonio del asesor técnico Anthony Daquin, quien viajó a China con la delegación venezolana encargada de visitar las instalaciones de ZTE en las que la compañía estaba desarrollando un sistema mediante el cual buscan ejercer el control social, económico y político de la sociedad.

El fallecido Hugo Chávez, entonces presidente de Venezuela, envió a la comitiva del Ministerio de Justicia en 2008 a la ciudad de Shenzhen, como parte de una misión que buscaba conocer el sistema que estaba desarrollando ZTE. Estando en la demostración, la delegación venezolana vio los alcances no tan inocentes del programa.

“Lo que vimos en China lo cambió todo”, dice Daquin a Reuters. Lo que inició como asombro por la tecnología en cuestión se convirtió en miedo a una sociedad totalmente controlada por el Gobierno. “Ellos buscaban tener el control de los ciudadanos”, agregó.

Hablando desde el exterior, Anthony Daquin narra que en cuanto les comentó a varios funcionarios sus preocupaciones sobre el sistema, agentes de inteligencia lo detuvieron y extorsionaron para mantenerlo en silencio. Incluso le partieron varios dientes golpeándolo con una pistola y lo acusaron de “traidor a la patria”.

¿Cuál es el papel de ZTE en todo esto?

Foto: Marco Bello/Reuters

El Carnet de la Patria tiene un código QR que transmite los datos de los ciudadanos que lo utilizan a servidores. Los titulares pueden consultar su información a través de este código que se puede escanear desde sus celulares. Allí, los ciudadanos consultan mensualmente –o cuantas veces haga falta– si les pagaron algún bono o la pensión.

Cada carnet constituye una base de datos construida por ZTE por un contrato de 70 millones de dólares en 2017 para realizar un sistema de pagos móviles que se pudiera utilizar con el carnet.

Actualmente –según menciona Reuters– hay un equipo de ZTE responsable de vigilar el proyecto desde la compañía estatal de telecomunicaciones, CANTV, que es la encargada de administrar la base de datos.

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Reconocido mundialmente por ser un gobierno totalitario en el que se impone la censura, China utiliza a varias empresas vinculadas con el Estado, como ZTE, para “exportar conocimientos tecnológicos que pueden ayudar a los gobiernos de ideas afines a rastrear, recompensar y castigar a los ciudadanos”, según resalta Reuters.

Durante su viaje a China, Daquin y el resto de la delegación conocieron de primera mano el ‘Sistema de Crédito Social’ chino, que también utiliza “tarjetas inteligentes de ciudadanos” y que “califica a las personas según su comportamiento, incluida su solvencia financiera y la actividad política”.

Reuters destaca en el trabajo de investigación que dicho sistema otorga o resta beneficios a los ciudadanos por su comportamiento:

“El buen comportamiento puede hacer que los ciudadanos  obtengan descuentos en servicios públicos o préstamos. Las “malas notas” pueden llevar a que se les prohíba usar el transporte público o que sus hijos no puedan ingresar a las mejores escuelas”.

Una de las tarjetas inteligentes que ZTE mostró a la comitiva venezolana contenía una identificación por radiofrecuencia, RFID, que permite rastrear la ubicación y los datos de un individuo mediante la radiofrecuencia.

El Carnet de la Patria permite al Gobierno conocer más que la opción de voto de sus titulares

Además del ya rumorado uso de esta documentación para conocer las opciones de voto de sus ciudadanos, el Gobierno lo emplea para conocer a profundidad a los titulares del carnet.

Citando fuentes internas de los empleados del sistema –respaldados por capturas de pantalla–, la base de datos del Carnet de la Patria contiene información que va desde la fecha de nacimiento, datos sobre la familia, el empleo que tiene y los ingresos que genera, si posee inmuebles propios, hasta el historial médico, sus cuentas en redes sociales y militancia política.

Es así como el Gobierno de Nicolás Maduro, con ayuda de ZTE, le sabe la vida a 18 millones de venezolanos –según cifras oficiales–, pero no solo eso, también se está perfilando como una herramienta de identificación política, que permite crear una especie de censo para identificar a los ciudadanos que apoyan al gobierno y a los que no.

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