Cuando las personas hacen dietas estrictas, suelen recuperar el peso perdido luego de uno o dos años; esto se debe a que el organismo se adapta a la dieta, ralentizando el metabolismo, lo que reduce la quema de calorías; sin embargo, un estudio reciente sugiere que reducir la ingesta de carbohidratos podría resultar en una mayor quema calórica.

Esto significa que las dietas bajas en carbohidratos podrían ayudar a las personas a mantener su peso luego de cambiar sus hábitos de alimentación; esto podría aumentar la eficacia de los tratamientos dirigidos a luchar contra la obesidad.

Disminuir el consumo de carbohidratos podría ayudar a mantener los resultados de una dieta

En el campo de la nutrición, el tema de los carbohidratos es controversial; mientras algunas personas evitan comer carbohidratos a toda costa, otras recomiendan mantener niveles de consumo balanceados. Así, las investigaciones sobre los efectos de las dietas bajas en carbohidratos no han permitido llegar a un consenso en este debate.

Para investigar esto, un equipo de científicos diseñó un experimento; en primer lugar, fueron evaluados 1.685 individuos, a partir de una encuesta telefónica; a partir de esto, fueron seleccionadas 234 personas con sobrepeso para participar en el estudio; específicamente los participantes seleccionados tenían entre 18 y 65 años de edad, con un índice de masa corporal de 25 o superior.

En una segunda etapa, los 234 participantes se comprometieron a mantener una dieta para bajar de peso con una duración de 10 semanas; de estas personas, solo 164 lograron el objetivo de perder entre el 10 y el 14% de su peso corporal, por lo que pasaron a la siguiente fase del experimento.

Durante la tercera fase, los 164 participantes fueron asignados al azar a uno de tres posibles grupos; un grupo de personas siguió una dieta alta en carbohidratos, representando el 60% de las calorías totales; otro grupo, una dieta moderada, con el 40% de las calorías totales en carbohidratos y el tercer grupo se comprometió a seguir una dieta baja en carbohidratos, con una proporción del 20% de las calorías totales; el tiempo de duración de esta fase fue de 20 semanas. Asimismo, los carbohidratos asignados eran de alta calidad, ya que se pretendía reducir el consumo de azúcar y alimentos procesados.

El consumo de carbohidratos influye sobre el gasto energético

Tras el experimento se observó que si bien el peso de los participantes no cambió significativamente, el gasto energético varió en función del consumo de carbohidratos. Específicamente, durante la tercera fase, el grupo que siguió una dieta baja en carbohidratos mostró una mayor quema de calorías que el resto de los participantes. En particular, quemaron unas 250 kilocalorías adicionales en comparación al grupo de alto consumo de carbohidratos.

Aún más, en las personas que mostraban una mayor secreción de insulina, la diferencia entre la quema de calorías diarias llegó a alcanzar la cifra de 400 calorías entre aquellos que siguieron una dieta alta en carbohidratos y los que siguieron una dieta baja en carbohidratos.

De acuerdo a los expertos, cuando se siguen dietas para bajar de peso, especialmente cuando se restringen las grasas, los carbohidratos procesados promueven una mayor secreción de insulina, por lo que las células adiposas empiezan a almacenar calorías adicionales; esto aumenta la sensación de hambre, ralentiza el metabolismo y aumenta las probabilidades de aumentar de peso.

Por tanto, los investigadores concluyen que las dietas bajas en carbohidratos podrían ayudar a las personas a mantener su peso ideal luego de un régimen de adelgazamiento, ya que promueven un gasto calórico más efectivo. Esto podría mejorar los resultados de los tratamientos contra la obesidad. Finalmente, los investigadores tienen planeado replicar el experimento, incluyendo el efecto del azúcar sobre el gasto calórico.

Referencia: Effects of a low carbohydrate diet on energy expenditure during weight loss maintenance: randomized trial, (2018).  https://doi.org/10.1136/bmj.k4583