A unos 6 años luz de distancia, en la constelación de Ofiuco, también conocida como la constelación de la serpiente, justo debajo del triángulo de verano, se encuentra la estrella de Barnard, uno de los cuerpos estelares más cercanos y mejor estudiados de la Vía Láctea.

Ahora, después de más de dos décadas de búsquedas, un equipo internacional de astrónomos informa que han logrado detectar un exoplaneta congelado escondido en su luz.

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Buscando el planeta de Barnard

La estrella de Barnard es una pequeña y antigua clase de sol llamada enana roja. A pesar que no es fácilmente visible sin un telescopio, durante mucho tiempo Barnard ha atraído la mirada de los astrónomos como la estrella que se mueve más rápido en el cielo nocturno.

Este extraordinario planeta brinda una pieza clave en el rompecabezas de la formación y evolución planetaria.

El descubrimiento se realizó midiendo el cambio periódico en la velocidad radial de la estrella madre. Un equipo colaborador de investigadores de los proyectos Red Dots y CARMENES, ambos esfuerzos por encontrar planetas alrededor de enanas rojas cercanas, usó una variedad de telescopios para descubrir este exoplaneta, el cual fue llamado Barnard b.

El exoplaneta tiene algunas diferencias importantes con la Tierra. Barnard b orbita su estrella en aproximadamente 233 días, mucho menos que la órbita de los 365 días de la Tierra, pero más larga que muchos otros exoplanetas conocidos descubiertos hasta la fecha.

Se encuentra a una distancia mucho más cercana de su estrella que la Tierra al Sol, con solo 0,4 veces la distancia entre nuestro planeta y el astro rey. Pero, a pesar de estar tan cerca de su estrella, la tenue luz de la estrella de Barnard proporciona al exoplaneta sólo el 2 por ciento de la energía que el Sol proporciona a la Tierra.

Esto significa que, aunque el exoplaneta está cerca de su estrella, todavía es lo suficientemente frío como para que el agua se congele. Los investigadores encontraron que el exoplaneta probablemente tiene una temperatura de alrededor de -170 grados Celsius (-274 grados Fahrenheit).

Una pieza clave

La búsqueda de planetas alrededor de la estrella de Barnard hasta ahora había sido infructuosa, pero esta última investigación combinó observaciones nuevas y de archivo que abarcaron más de 20 años datos de siete instrumentos diferentes en todo el mundo.

Representación gráfica de las distancias relativas a las estrellas más cercanas al sol. La estrella de Barnard es el segundo sistema estelar más cercano.

Los datos registraron la velocidad radial de la estrella, su velocidad relativa hacia y desde la Tierra. El resultado fue uno de los conjuntos de datos más grandes y más extensos jamás utilizados para estudios precisos de velocidad radial.

Estos datos revelaron una señal periódica significativa con un período de 233 días. Después de un análisis riguroso y descartar la rotación estelar como la causa, la mejor explicación para esta señal es que un exoplaneta se encuentra orbitando la débil estrella.

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Esta es la primera vez que el método de velocidad radial ha detectado un planeta tan relativamente pequeño. Al usar este espectro, las características de la atmósfera del planeta, como sus vientos y su velocidad de rotación, podrían inferirse.

Este extraordinario planeta, por lo tanto, brinda una pieza clave en el rompecabezas de la formación y evolución planetaria, y podría estar entre los primeros exoplanetas de baja masa cuya atmósfera se podrían analizar en detalle en el futuro próximo.

Referencia: A candidate super-Earth planet orbiting near the snow line of Barnard’s star. Nature, 2018. https://doi.org/10.1038/s41586-018-0677-y

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