Nuestro cuerpo está plagado de bacterias; en nuestra piel, boca, intestinos y demás tejidos, podemos encontrar comunidades de bacterias que cumplen importantes procesos biológicos. Por ejemplo, diversas investigaciones han demostrado que el microbioma intestinal participa en muchos procesos importantes para nuestro organismo, tales como la digestión, las respuestas inmunológicas, entre otros.

Sobre este tema, son muchos los descubrimientos que constantemente se publican sobre la importancia del microbioma humano; sin embargo, una investigación reciente podría romper ciertos paradigmas en el campo. A este respecto, un equipo de investigadores sugiere que en nuestro cerebro podrían haber comunidades bacterianas, similares a las que se encuentran en nuestros intestinos y demás tejidos.

Científicos descubren comunidades bacterianas en el cerebro humano

La investigación estuvo a cargo de Rosalinda Roberts, quien se desempeña como neuroanatomista. Para llegar a esta conclusión, la investigadora evaluó muestras de tejido cerebral de 34 personas fallecidas; de estas personas, la mitad estaba diagnosticada con esquizofrenia, mientras que el resto conservaba su salud. Así, tras hacer un análisis en serie de los microorganismos presentes, descubrieron que en estos cerebros habitaban cantidades variables de bacterias.

Estos microorganismos tenían forma de varilla y se componían por una cápsula, un nucleoide, ribosomas y vacuolas, tal como cualquier bacteria. Específicamente, los investigadores observaron que la densidad de estas comunidades bacterianas variaba en función de la estructura cerebral que se analizaba.

De esta manera, se encontraron grandes cantidades de microorganismos en la sustancia negra, en el hipocampo y en la corteza prefrontal. En la misma línea, los investigadores descubrieron bacterias en unas células cerebrales llamadas astrocitos, las cuales tienen un importante rol en el proceso de comunicación neuronal.

Más allá de la identificación de un posible microbioma cerebral, por el momento, los investigadores desconocen el origen de estas bacterias; al respecto, se infiere que las bacterias pudieron alojarse allí, luego de haber sido transportadas desde el intestino por el sistema circulatorio, atravesando la barrera hematoencefálica hasta asentarse en el cerebro. Aun así, no se descarta que estas bacterias hayan entrado en el tejido cerebral luego de procesos de contaminación quirúrgica durante las autopsias realizadas.

Aún debe confirmarse la existencia del microbioma cerebral

Este fue uno de los cortes cerebrales estudiado por los investigadores en el que puede evidenciarse la presencia de bacterias. Créditos: Rosalinda Roberts, Courtney Walker y Charlene Farmer

Luego de este descubrimiento, los investigadores realizaron experimentos que les permitieron descubrir que el microbioma cerebral no se limita al ser humano; en este sentido, al analizar el cerebro de un grupo de ratones sanos, se evidenció la presencia de bacterias. No obstante, cuando se trabajó con ratones criados en ambientes libres de gérmenes en condiciones de aislamiento, no fue posible observar la presencia de este microbioma. Por tanto, aún es pronto para confirmar los resultados.

A modo de síntesis, los investigadores descubrieron que el cerebro humano puede ser el hogar de un microbioma particular, tal como otros tejidos en nuestro organismo. No obstante, la línea de investigación aún se encuentra en etapas muy tempranas como para tomar los resultados como algo definitivo.

Sobre esto, los investigadores explican que, en vista de que el origen de estas bacterias aún es desconocido, no es posible afirmar si, efectivamente, el microbioma forma parte de un cerebro sano en condiciones normales o si, por el contrario, el descubrimiento es el resultado de un proceso de contaminación durante el estudio.

Aún así, la existencia de un microbioma cerebral podría revolucionar el campo de las neurociencias. Por lo tanto, los investigadores se han propuesto continuar analizando este fenómeno a fin de determinar si realmente existe un microbioma en el cerebro y cuál es su efecto sobre la salud.

Referencia: R. C. Roberts, C. B. Farmer, C. K. Walker, (2018). The human brain microbiome; there are bacteria in our brains!. Psychiatry and Behavioral Neurobio., Univ. of Alabama