La relación entre las hormigas y las plantas es sumamente interesante; así, mientras las plantas proveen de alimento a las hormigas y les sirven de hogar, estos insectos ayudan a las plantas a mantenerse protegidas del ataque de ciertos depredadores. Estas interacciones han llamado la atención de los científicos, quienes se han preocupado por entender la evolución conjunta de ambas especies.

Sobre esto, recientemente un equipo de investigadores ha llevado a cabo un análisis genético, tanto de plantas como de hormigas, que favorece el entendimiento de la larga relación de cooperación entre ambas especies.

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¿Quién se aprovechó primero, las plantas o las hormigas?

Las plantas tienen estructuras que sirven para favorecer de forma específica a las hormigas; entre ellas podemos contar su néctar, que les sirve de alimento, además de espinas huecas que les sirven de refugio. A cambio, estos insectos ayudan a las plantas a reproducirse, propagando sus semillas y a defenderse del ataque de los depredadores.

A fin de comprender esta curiosa relación, un equipo de científicos ha analizado la historia genética de 1.700 especies de hormigas, además de 10.000 géneros de plantas, tras lo que se encontró que la evolución conjunta de ambas especies comenzó con hormigas alimentándose de plantas y plantas respondiendo a través del desarrollo de rasgos amigables para ellas, logrando esclavizarlas.

Si bien no todas las hormigas dependen de las plantas, pues algunas solo comen su néctar y se van, una buena parte de las especies de estos insectos se quedan a vivir en ellas, protegiéndolas de cualquier cosa que pueda atacar su hogar; adicionalmente, algunas plantas proveen de paquetes de alimentos a las hormigas al adjuntarlas a sus semillas; de esta manera, las hormigas se alimentan y, al mismo tiempo, propagan las semillas, ayudando en el proceso de reproducción.

Teniendo esto en cuenta, los investigadores se interesaron por conocer cómo se conformó y consolidó esta relación a lo largo de la historia; la idea era determinar si fueron las plantas o las hormigas quienes dieron el primer paso en estas interacciones de cooperación; es decir, si las hormigas fueron las que empezaron a aprovecharse de las plantas o si, por su parte, las plantas evolucionaron para esclavizar a las hormigas.

Las hormigas fueron las primeras en aprovecharse, pero las plantas esclavizaron a las hormigas

El origen de esta relación de cooperación se remonta a la era de los dinosaurios; por tanto, se corresponde con un fenómeno difícil de estudiar. Al respecto, los investigadores explican que no es sencillo estudiar el comportamiento de los organismos en función de los registros fósiles; aun así, esto no desalentó a los científicos.

Por tanto, con el objetivo de comprender la historia evolutiva de esta relación entre miembros de diferentes especies, los investigadores llevaron a cabo un análisis genético a gran escala de 1.700 especies de hormigas y 10.000 géneros de plantas. Específicamente, se relacionaron las características físicas y conductuales de hormigas y plantas; de esta forma, fue posible determinar cuándo las hormigas empezaron a depender de las plantas y cuando las plantas se volvieron amigables para las hormigas.

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Tras llevar a cabo el análisis se descubrió que las hormigas fueron las que dieron el primer paso en esta relación; en un primer momento fueron estos insectos los que se aprovecharon de las plantas para alimentarse y resguardarse. Posterior a ello, las plantas empezaron a desarrollar características amigables para las hormigas, llegando a hacer que estos insectos dependan de ellas, como si fueran sus esclavos.

A modo de síntesis, en la prehistoria, las hormigas empezaron a confiar en las plantas para alimentarse y refugiarse; posterior a ello, las plantas desarrollaron características que hicieron que las hormigas dependieran de ellas; así, estos insectos empezaron a cumplir importantes funciones de defensa y reproducción en favor de las plantas. Sin embargo, no todas las especies de hormigas dependen de las plantas para sobrevivir; por lo que aún quedan temas por investigar en torno a este tipo de complejas interacciones.

Referencia: Phylogeny of the Ants: Diversification in the Age of Angiosperms, (2018). https://www.doi.org/10.1126/science.1124891

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