Ingenieros del MIT y científicos de la Universidad de Hong Kong diseñaron una película con un sistema que permite bloquear la entrada de altas temperaturas a edificios para reducir el uso del aire acondicionado y, en consecuencia, disminuir las emisiones de dióxido de carbono en el planeta.

El material es similar al de las envolturas plásticas que utilizamos para cubrir la comida, con el agregado de que tiene un sistema que rechaza el calor a través de unas partículas que protegen el calor proveniente del reflejo del sol en la ventana.

En temperaturas de hasta 32 grados centígrados, el material se mantiene transparente, sin ningún cambio en su apariencia. Sin embargo, cuando se supera esta temperatura, el plástico comenzará a tomar una apariencia como si estuviese escarchado con hielo.

Partículas para combatir el cambio climático

Desde el 2015, la temperatura del planeta ha superado su historial de temperaturas, haciendo que los veranos sean más calurosos cada año. Esto es una consecuencia del calentamiento global, el cual podría tener efectos devastadores sobre el planeta Tierra.

Se trata de un círculo vicioso en el que cada vez que las temperaturas aumentan y las olas de calor se vuelven insoportables, mayor es el uso de aires acondicionados que a su vez genera más CO2, el principal causante del calentamiento global.

¿Estamos preparados para afrontar las olas de calor que se esperan en el futuro?

Con este nuevo sistema, al colocarse la película en ventanas de edificios residenciales y comerciales, la necesidad de encender el aire acondicionado disminuirá y, por ende, también lo harán las emisiones de dióxido de carbono.

Durante las pruebas del sistema, los científicos hallaron que la película pudo bloquear hasta un 70% del calor que producía la lámpara utilizada como simulador de luz solar. Igualmente, el equipo pudo notar una diferencia en la temperatura con la aplicación del plástico: sin la película la temperatura alcanzó los 38 grados, mientras que con ella se mantuvo en los 33 grados.

Ventanas inteligentes

No es la primera vez que en arquitectura se utilicen las llamadas ventanas inteligentes para contrarrestar el calor externo, sin embargo, según menciona Nicholas Fang, profesor de ingeniería mecánica del MIT, la tecnología no suele ser muy efectiva. Por ejemplo, para que las ventanas electrocrómicas sean realmente eficientes, tendrían que volverse más opacas, oscureciendo la habitación en la que se encuentren.

El equipo planea seguir realizando más pruebas que incluyan otros factores para seguir mejorando este innovador sistema. Esperamos que pronto podamos disfrutar de esta nueva tecnología para salvar el planeta y ahorrarnos la cuenta de la electricidad en el camino.

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